Un perro recibe un tratamiento en el spa canino Pop Dog, en Valencia
Un perro recibe un tratamiento en el spa canino Pop Dog, en Valencia - MIKEL PONCE

AnimalesSpas caninos para perros en Valencia

Crece en Valencia el número de establecimientos especializados en ozonoterapia para mascotas

M. MOREIRA
VALENCIAActualizado:

Hay quienes dicen que la deshumanización de la sociedad ha terminado por humanizar a los perros. Pero por mucho que los expertos insistan en que la antropomorfización –es decir, el hábito de extrapolar a las mascotas sentimientos y actitudes que no les son propias por naturaleza- puede revertir negativamente en la salud física y mental de los animales, lo cierto es que ésta es una tendencia imparable que se ha sabido mercantilizar excelentemente.

El mundo del lujo canino es un negocio boyante, porque muchos dueños son capaces de gastarse fortunas en el afán de mimar a su perro. En su faceta más superficial, vemos cómo crece el número de tiendas de accesorios de “alto standing”, que venden joyas de Swarovski, trajes de fiesta a medida y zapatos de tacón para canes (cuánto daño has hecho, Paris Hilton). Hasta en Singapur hay pastelerías perrunas, especializadas en elaboraciones tan típicamente humanas como las pizzas, los donuts rellenos y las tartas.

De forma paralela, también cobra fuerza una nueva perspectiva holística del bienestar canino, que va mucho más allá del viejo trámite de mantener al animal limpio y llenarle la escudilla. Siguiendo el ejemplo de países como Estados Unidos, Inglaterra e Italia, España ha ido incorporando una serie de productos y servicios concebidos para procurar equilibrio mental, relajación y belleza a los animales de compañía. Desde “juegos de mesa” para desarrollar la inteligencia hasta sesiones de reiki y carta de masajes. Estamos metidos de lleno en la era de los perros-zen.

En Valencia han empezado a proliferar centros con servicios de spa canino como Animal Spirit, GosyGat Express, Sabonet y el hospital veterinario de la Cruz Cubierta. Habitualmente son peluquerías o clínicas veterinarias que han adaptado sus instalaciones para este tipo de tratamientos basados en la ozonoterapia. Nos acercamos a Pop Dog, uno de los últimos establecimientos de este tipo que ha abierto sus puertas en la ciudad. No es casualidad que esté ubicada en pleno barrio de Ruzafa, donde reside mucha gente joven con mascotas. La propietaria, Inma Massó, nos presenta a su perro, un pomerania de pelo denso, negro y brillante. “Conocí la ozonoterapia canina cuando mi perro contrajo leishmaniosis y se quedó sin pelo. Empecé a llevarle al spa como complemento a su tratamiento veterinario, y en seis meses volvió a recuperar todo el manto”, explica.

Un perro recibe un tratamiento en el spa canino Pop Dog, en Valencia
Un perro recibe un tratamiento en el spa canino Pop Dog, en Valencia - MIKEL PONCE

Ésa es solo una de las múltiples aplicaciones que promete la ozonoterapia canina. Además de su capacidad para regenerar el pelo y curar enfermedades dermatológicas, se ofrece como terapia anti-estrés, para activar la circulación y las articulaciones o simplemente para abrir los poros y potenciar el efecto de otros cosméticos hidratantes. Hay centros donde incluso se aplican “baños de burbujas con sales del Mar Muerto y aceite de hojas de canela, jojoba y aguacate” para nutrir la piel al más puro estilo marajá. Existen también protocolos de belleza específicos para perros de la tercera edad, que incluyen “mascarillas anti-envejecimiento, exfoliación suave y combinados cosméticos a base de corteza de cedro, eucalipto, geranio y vitaminas”.

El procedimiento del spa es sencillo y depende de una máquina que se cuelga a la pared y ocupa algo menos que una maleta de cabina de avión. Después de deslanar al perro para retirarle el excedente de pelo, se coloca dentro de la cubeta y se le cubre con agua caliente (entre 26 y 29 grados de temperatura) hasta la altura de la tripa. Comienza entonces el programa spa, que alterna el flujo de ozono y distintas intensidades de burbujas en función del objetivo que se persiga (combatir alergia, hongos, alopecia, etc.) ¿Tiene realmente un efecto relajante en todos los perros? “Depende –indica Massó-. La verdad es que algunos quieren salir de la cubeta enseguida y otros, por el contrario, se quedan dormidos”.

El tratamiento tiene un coste de 35 euros (diez euros más que un lavado y corte normal), y la frecuencia con la que puede realizarse depende también del objetivo que se persiga. “Cuando traen al perro por indicación del veterinario, por un problema de piel por ejemplo, los baños de spa suelen ser semanales. Pero por ejemplo hay gente que los traen esporádicamente. Por ejemplo, cuando ven que el perro está muy estresado por estar mucho tiempo solo en casa”.

Uno de los perros en el spa canino de Pop Dog, en Valencia
Uno de los perros en el spa canino de Pop Dog, en Valencia - MIKEL PONCE

La opinión del veterinario

Consultamos a Carlos Mena, veterinario de la clínica El Jardín (Matías Perelló, 11), sobre la eficacia de este tipo de tratamientos. “El ozono es un antiséptico, y por tanto puede tener un efecto beneficioso, aunque no se sabe hasta qué punto es muy diferente de lavar al perro con un jabón adecuado. Lo que sí es importante es que los peluqueros caninos no realicen tratamientos sin que antes haya un diagnóstico por parte del veterinario”.

En cuanto a otro tipo de servicios como la aromaterapia o el reiki, que todavía no se han generalizado en España, Mena se muestra escéptico. “Ese tipo de pseudociencias son igual de efectivas para los humanos que para los animales. Es decir, no tienen ningún tipo de efectividad demostrada, aunque al menos son inocuas. La diferencia es que en las personas se produce un cierto efecto placebo, pero en los perros eso es imposible”.

Aprovechamos para preguntarle sobre otro hype: los piensos de última generación. De un tiempo a esta parte, el mercado se ha inundado de nuevas marcas que ofrecen comida mucho más sofisticada y de mayor calidad. También existen piensos ecológicos y para perros celiacos. “Es cierto que se dan muchas intolerancias en los perros, por ejemplo a los cereales. En parte tiene sentido porque llevan relativamente pocos años domesticados, y por tanto su aparato digestivo está menos habituado a los cereales, y más a las proteínas”. “De hecho –avanza-, lo próximo que va a llegar a España son las dietas Barf, que consisten en alimentar al perro únicamente a base de carne y verduras crudas. En Alemania ya hay carnicerías especializadas en ello, y yo ya tengo en Valencia varios clientes cuyos perros siguen esa dieta. A mí no me parece mal, aunque no es nada práctico. Este tipo de alimentación exige muchísimo tiempo, ya que además hay que seguir unas tablas para asegurarnos de que el animal no tiene ninguna carencia nutricional. Por otra parte, hay que pensar que los piensos tienen una ventaja muy importante. Los fabricantes destinan mucho dinero a investigar para conseguir que los animales produzcan pocas heces, y duras. La mayoría de las mascotas viven en entornos urbanos, y de poco sirve que los alimentes muy bien si luego sus heces son imposibles de recoger”.