Los agricultores vuelven a mostrar su fuerza pero desconvocan la protesta en la «operación retorno»

Un millar de llauradors vuelve a cortar la A-3 en ambos sentidos, a la espera de la negociación con el Ministerio y de reunirse con Bernabé y Cotino

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FRANCISCO LLOSA

VALENCIA. Misión cumplida. Los agricultores valencianos, a pesar de estar todavía a lunes, ya han hecho al completo los deberes del puente de Todos los Santos. Han mandado un mensaje nítido al Gobierno de cuáles son sus pretensiones y reivindicaciones y de cuál es su poder y de las consecuencias que se pueden derivar si deciden movilizarse permanentemente como semanas atrás lo han hecho transportistas y pescadores. Ahora, les toca esperar pacientemente a que el Ejecutivo socialista mueva ficha.

En el contexto de un clima crispado por la repercusión del precio del crudo, un millar de agricultores cortaron ayer por segunda vez en 72 horas la A-3 en Utiel, en ambos sentidos, durante veinte minutos para protestar por su situación y exigir, como mínimo, el mismo trato que el dispensado a los transportistas y a los pescadores por parte del Gobierno de Rodríguez Zapatero a cuenta de la crisis del gasóleo. La hora de la movilización, alrededor de las 13 horas, provocó que las retenciones no fueran excesivas, dado el escaso tráfico de la autovía a esas horas del mediodía, lo que no evitó el monumental enfado de los conductores que a esa hora pasaban por esta comarca valenciana y se quedaron atrapados por la concentración.

Los manifestantes irrumpieron en la autovía con pancartas en las que reclamaron gasóleo profesional, precios justos, ayudas directas y la supervivencia de una comarca que está íntimamente ligada a los viñedos.

No dañar la operación retorno

De todas formas, los agricultores, conscientes de que el mensaje al Gobierno ya estaba enviado, anunciaron que han decidido desconvocar las movilizaciones previstas para mañana, festivo, por el «único» motivo de no molestar a los ciudadanos en una jornada de «operación retorno» que hubiera podido provocar un auténtico caos circulatorio entre la primera y la tercera ciudades de España.

El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), Cristóbal Aguado, y el de La Unió de Llauradors i Ramaders, Joan Brusca, anunciaron que el próximo jueves se reunirán con el delegado del Gobierno en la Comunidad, Antoni Bernabé, y que esperan hacer lo propio esta misma semana con el conseller de Agricultura, Juan Cotino. El 4 de noviembre habrá una reunión a nivel nacional en el Ministerio de Agricultura en Madrid.

Delicada situación agraria

Aguado aseguró que las reivindicaciones agrarias están motivadas por la «más que delicada situación» que viven los agricultores, por lo que exigen que «las ayudas por el gasóleo no tarden» y reclaman un gasóleo profesional, así como el pago de las ayudas sin retrasos. «Queremos una negociación seria y hasta que no la logremos vamos a seguir llamando la atención del Gobierno, como ya hicimos el viernes y como hacemos ahora», pero consideran que la convocatoria del próximo martes 1 de noviembre sólo perjudicaría a los ciudadanos, apuntó Aguardo.

El presidente de AVA añadió que lo único que los agricultores quieren es trabajar y «poder vivir dignamente de su profesión», por lo que insistió en que la voluntad de los agricultores valencianos en ningún momento es la de molestar a los ciudadanos.