Imagen de archivo de la presidenta del PPCV, Isabel Bonig
Imagen de archivo de la presidenta del PPCV, Isabel Bonig - ROBER SOLSONA
Política

El pacto entre Casado y Bonig que deshizo Cospedal

La exsecretaria general intercedió para situar a sus fieles en la Comunidad Valenciana en la nueva dirección del PP

VALENCIAActualizado:

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, y la líder de la formación en la Comunidad Valenciana, Isabel Bonig, habían alcanzado un acuerdo para designar a Juan Ramón Adsuara por la cuota de la provincia de Valencia entre los integrantes del nuevo comité ejecutivo nacional. Adsuara es el alcalde de Alfafar , la población más importante en la que gobierna el PP en la provincia tras la debacle de las últimas elecciones municipales. Considerado como uno de los valores al alza de la formación, desde el primer momento se posicionó a favor de Casado y tenía el visto bueno de Bonig para entrar en el comité ejecutivo nacional.

Sin embargo, la intervención de la exsecretaria general de la formación María Dolores de Cospedal varió el curso de los acontecimientos, de acuerdo con fuentes conocedoras del proceso consultadas por ABC.

Cospedal «impuso» los nombres de la delegación valenciana que debían forma parte del principal órgano de dirección del partido. Y optó por Vicente Betoret, diputado autonómico y expresidente de la formación en la provincia de Valencia con el que Bonig mantiene un enfrentamiento soterrado. De hecho, la dirección regional junto a la nacional acordaron su destitución como presidente provincial en junio del pasado año e impusieron una gestora presidida por el «sorayista» Rubén Moreno.

Cospedal premió, con la aquiescencia de Casado, el apoyo de Betoret en la campaña con la Secretaría de Política Provincial. Un cargo desde el que podrá influir en la elaboración de las listas para las próximas elecciones y en el devenir de los nueve concejales del PP en el Ayuntamiento de Valencia imputados en el caso Taula en el caso, más que probable, de que se les abra juicio.

Este escenario incomoda especialmente a Bonig, quien en público había mantenido la neutralidad en el proceso de primarias pero en privado se descantaba por Pablo Casado, a quien ha trasladado su malestar por la designación de Betoret.

Unas de las incógnitas más importantes es la designación de candidatos de cara a las elecciones autonómicas y municipales de 2019, la cual Casado es partidario de acelerar y será una de sus primeras decisiones. Con su victoria se abren nuevos escenarios. El presidente de la gestora en la ciudad, Luis Santamaría, ha sido una de las personas que más se ha movilizado a su favor en la ciudad y formará parte de la Junta Directiva Nacional. Su intención de encabezar la lista para la alcaldía de Valencia es conocida, al igual que el hecho de que no es del agrado total de Isabel Bonig, quien prefiere otros nombres como el del portavoz en el Ayuntamiento, Eusebio Monzó.

«Bicefalia» alicantina y el ascenso de Belén Hoyo

En paralelo, Cospedal ha catapultado al presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez, a la Secretaría de Transparencia. El presidente del PP en la provincia, José Císcar, era partidario de Soraya Sáenz de Santamaría. El cupo valenciano lo completa el presidente en Castellón, Miguel Barrachina, quien asumirá Revolución Digital.

Pradas, Casado y Hoyo, en una imagen tomada este viernes
Pradas, Casado y Hoyo, en una imagen tomada este viernes - ABC

Mientras, la diputada Belén Hoyo, uno de los principales apoyos de Casado en las primarias, queda fuera de la cúpula del partido pero ganará protagonismo en la dirección del grupo parlamentario, en el que ha sido designada portavoz adjunta y coordinadora de comisiones. La senadora castellonense Salomé Pradas ha sido nombrada portavoz adjunta en la Cámara Alta. Pradas ostentó la Dirección General de Medio Natural con el último Consell del PP, en la etapa de la ahora presidenta del PPCV, Isabel Bonig, como consellera.