Barberá, Mas, Castellano y Blasco adoptaron ayer medidas contra la droga. Mikel Ponce

La Administración lanza una ofensiva policial, sanitaria y asistencial a la droga

Pese a la polémica suscitada durante las últimas semanas por el tráfico de droga al menudeo en algunos barrios de la ciudad, los datos sitúan a la capital del Turia por debajo de Madrid, Barcelona, Sevilla y Zaragoza en los casos de muertes por drogadicción. Representantes de las tres administraciones establecieron ayer medidas para mejorar la actual atención a los drogadictos.

VALENCIA. Manuel Conejos
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La sede de la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana sirvió ayer de punto de encuentro de las tres administraciones. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá; el conseller de Bienestar Social, Rafael Blasco; el conseller de Sanidad, Serafín Castellano; y la delegada del Gobierno, Carmen Mas, se reunieron para debatir sobre el tráfico de drogas en Valencia.

Carmen Mas dejó claro que las actuaciones policiales ordenadas desde su administración «han conseguido numerosas detenciones, identificaciones e incautación de material». Recalcó que el problema de la droga es global y en Valencia no es especialmente conflictivo «aunque somos conscientes de que el calado de este problema es grande».

SUBVENCIONES Y MÁS CENTROS

Rafael Blasco explicó que «actuamos desde hace tiempo sobre este problema». El conseller de Bienestar Social anunció la construcción de dos nuevos Centros de Emergencia para Drogodependientes que se sumarán al que actualmente gestiona Médicos del Mundo en el barrio de Velluters. Blasco desveló que la ciudad de Valencia se encuentra por debajo de la media en cuanto a muertes por drogadicción respecto a las grandes ciudades españolas como Madrid, Barcelona, Sevilla y Zaragoza.

En cuanto al número de drogadictos atendidos desde 1996, Blasco explicó que «se han duplicado desde entonces y ello ha favorecido el descenso espectacular del número de muertes por esta causa».

Mientras, Serafín Castellano también anunció la creación de dos Unidades de Conductas Adictivas (UCA) en la capital del Turia, que se sumarán a las dos ya existentes.

En cuanto a la dispensación de metadona, Castellano mostró su voluntad de «normalizar la administración del fármaco desde los centros sanitarios».

COORDINACIÓN PERMANENTE

Rita Barberá quiso destacar la «permanente coordinación de las tres administraciones al margen de que el problema esté más o menos vivo». La primera edil negó que las medidas hayan sido sólo policiales «como ha querido hacer ver algún grupo político que quiere pescar en río revuelto».

No obstante, Barberá dejó claro que «aunque tenemos capacidad de respuesta inmediata, no nos conformamos y si sólo hubiera un drogadicto seguiríamos actuando igual».