La persistente lluvia dificultó el tráfico y causó inseguridad en las carreteras. Efe

Activadas todas las alertas por la intensa lluvia y el temporal costero ante el riesgo de inundación

Tras los episodios de lluvias torrenciales vividos en Tenerife, la Generalitat Valenciana decretó ayer la situación de preemergencia en toda la Comunidad por el riesgo de inundaciones debido a las fuertes precipitaciones y el temporal costero que desde ayer azota la costa. El oleaje volvió a invadir paseos marítimos, obligó a cerrar puertos pesqueros y a cortar carreteras en el litoral.

GEMA ALONSO
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VALENCIA. Cuando las poblaciones costeras de la Comunidad Valenciana aún no se han recuperado del último temporal de viento y lluvia registrado el pasado mes de noviembre, la lluvia ha provocado de nuevo la inundación de paseos marítimos, carreteras y bajos comerciales en diversos municipios del norte de la provincia de Alicante y el sur de Valencia, donde se registraron fuertes precipitaciones a lo largo de toda la jornada.

El mismo día que el subsecretario de Turismo, Roc Gregori, aseguraba que la limpieza y reposición de las playas de la Comunidad afectadas por las últimas lluvias sería «inminente» y estarían «completamente preparadas» para la temporada estival, el Centro de Coordinación de Emergencias decretaba una nueva situación de preemergencia.

Todos los ayuntamientos del litoral fueron advertidos de la alerta ante posibles inclemencias derivadas de la climatología adversa, que de nuevo ocasionó destrozos en las infraestructuras costeras.

Vientos de más de 80 kilómetros por hora complicaron todavía más la situación y originaron una tempestad marina que obligó a amarrar la flota pesquera.

La predicción meteorológica para ayer indicaba vientos de componente norte con intervalos de fuerza seis y fuerte marejada con intervalos de mar gruesa en las aguas costeras de las tres provincias.

Mientras en el Puerto de Valencia los responsables de cuatro buques de mercancías aplazaban las operaciones de descarga por decisión de sus capitanes para evitar posibles riesgos en los cargamentos, los de Gandía y Sagunto eran cerrados y en Santa Pola ninguna de las 33 embarcaciones dedicada a artes menores, como el trasmallo, salió del puerto. En el resto de puertos, como El Campello, Guardamar del Segura, Villajoyosa, Torrevieja, Altea y Denia, muchos de los patrones de las embarcaciones optaron por no faenar.

El agua y la persistencia de la lluvia obligó a cortar al tráfico cuatro carreteras en la provincia de Alicante, según confirmaron fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias. Hacia las 16.00 horas quedaba cerrado un carril de la carretera N-332 a su paso por Pedreguer, así como las carreteras CV-734 entre Jávea y Gata, a la altura del barranco de la Hiedra; la CV-740 entre Jávea y Benitatxell, en el barranco de la Yuca; y la carretera de Ventas de Pedreguer a la Xara, en el kilómetro 1,5.

Por lo que se refiere a la cantidad de agua recogida durante la jornada de ayer, las mismas fuentes informaron de que entre las 12.00 y las 16.00 horas las zonas más afectadas fueron el sur de la provincia de Valencia y el norte de la provincia de Alicante.

El municipio donde cayó un mayor volumen de lluvia fue Vall de Laguar (Alicante), donde, en el período citado se registraron 37 litros por metro cuadrado.

En la provincia de Alicante también se vieron afectados por la lluvia los municipios de L´Atzuvia, con 34 litros por metro cuadrado y Murla, con 30 litros, así como Callosa d´En Sarriá, con 19; y Beniarrés, con 18.

Las poblaciones más afectadas por las precipitaciones en la provincia de Valencia fueron Pinet, con 31 litros por metro cuadrado en cuatro horas; Villalonga, con 29 litros y Rótova, con 22.

Hay que destacar que mientras en Valencia y Alicante se han producido algunas incidencias en bajos, sótanos y carreteras secundarias, en Castellón no hubo incidentes a causa de la lluvia.