Temas

Egüés

Rubenach, que se hacía llamar Honorio, era el «correo de la muerte» entre Salamanca y Madrid

Jon Rubenach, miembro «liberado» del «comando Madrid», que consiguió huir, era el encargado de transportar desde el piso franco de Salamanca a la capital de España el explosivo con el que luego fabricaban los coches bombas. Este grupo tenía un amplio listado de objetivos, entre los que figuran, empresarios, jueces, periodistas, políticos y militares. Sobre estos últimos tenían detalladas informaciones de sus movimientos y horarios.<br>

David Martínez Jordá Comentar