Clinton informa a Moratinos de la disposición de EE.UU. a acoger disidentes cubanos

MADRID Actualizado:

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, llamó este sábado a su colega español, Miguel Angel Moratinos, a quien transmitió su «satisfacción» por las excarcelaciones de presos políticos en Cuba y la disposición de su país de acoger, «dentro de la normativa vigente», a aquellos que quieran viajar a Estados Unidos.

Clinton se felicitó por el desarrollo del diálogo entre la Iglesia y Gobierno cubanos que está dando sus «frutos» con estas excarcelaciones. En Estados Unidos ya se encuentra el disidente Ariel Sigler, quien salió de la cárcel en junio pasado con una licencia extrapenal como el que se considera primer resultado del diálogo entre la Iglesia y el Gobierno cubanos. Sigler se encuentra desde julio en Miami (Florida), donde recibe tratamiento médico tras viajar a Estados Unidos con un visado humanitario. Otro opositor, Arturo Pérez de Alejo, uno de los 26 excarcelados en julio y trasladados a España, espera viajar próximamente a Estados Unidos con su mujer e hija, ya que se encuentra a la espera de recibir la autorización definitiva de la Embajada estadounidense en España, según ha relatado él mismo en declaraciones a Europa Press.

No obstante, Clinton telefoneó a Moratinos para explicarle principalmente los detalles de las primeras negociaciones directas en 20 meses que palestinos e israelíes mantendrán el próximo 2 de septiembre en Washington. También le agradeció el «esfuerzo y compromiso» del ministro en apoyo del proceso de paz en Oriente Próximo, como ya hiciera ayer el enviado especial de Estados Unidos, George Mitchell, añadieron fuentes diplomáticas.

España confía en que los esfuerzos de paz contribuyan a relanzar el proceso de la Unión por el Mediterráneo, la asociación que reúne a la UE con sus vecinos de la ribera sur, de manera que la cumbre prevista en Barcelona la tercera semana de noviembre se celebre «en un contexto propicio». La segunda cumbre de la UpM debía haberse celebrado el pasado 7 de junio bajo la

presidencia española de la UE, pero se aplazó precisamente porque el clima en la región no pasaba por su mejor momento y los países árabes amenazaban con no asistir a la cita si el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, estaba presente.