EN PLENO DEBATE SOBRE LA SUCESIÓN DE ZAPATERO

Chacón: «España está preparada para una presidenta del Gobierno»

P. CERVILLA
Actualizado:

MADRID

Sofocado el brioso, pero efímero, fuego desatado por Jose María Barreda, la ministra de Defensa, Carme Chacón, se descolgó ayer con unas declaraciones que pueden seguir encendiendo el debate sobre la sucesión de José Luis Rodríguez Zapatero. Eso es lo que sucedió cuando, en una entrevista concedida a Antena 3, Chacón aseguró que «España está preparada para una presidenta de Gobierno».

En circunstancias normales, estas declaraciones habrían pasado desapercibidas, pero en un momento de honda crisis interna, como la que atraviesa el PSOE, adquieren una relevancia especial. Aunque bien es verdad que la ministra matizó que Zapatero, si decide presentarse, tendrá el respaldo del PSOE, sus declaraciones no ayudan nada a enfriar el debate, como pretende hacer el propio jefe del Ejecutivo, que no tiene intención de despejar la incógnita hasta pasadas las elecciones autonómicas y locales de mayo de 2011.

Pero hasta que llegue ese momento, Carme Chacón entiende que «España está preparada para una presidenta del Gobierno» y que, como ha sucedido en otros países, como Chile y Noruega, presididos en su día por mujeres, a España «le llegará su turno, tarde o temprano», porque «la sociedad española ha avanzado mucho en treinta años de democracia».

La ministra de Defensa ha aparecido en las quinielas como una de las mujeres que podrían aspirar a suceder a Zapatero y ocupar un alto cargo en su Gobierno, incluso una vicepresidencia. De hecho, en la última remodelación del Gobierno de Zapatero se barajó como la posible sustituta de María Teresa Fernández de la Vega.

Desde que el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, abriera en canal el debate de la sucesión al vaticinar una «catástrofe electoral» si Zapatero no cambiaba el rumbo de su política; la veda en el seno del PSOE para criticar a Zapatero está abierta. Barreda rectificó, pero el malestar entre los barones por la mala imagen del presidente y las repercusiones electorales en sus respectivos territorios es evidente.