El Puerto rompe su aislamiento con la primera conexión ferroviaria directa con Europa

El tercer carril y el estreno de parte de la línea AVE permite la circulación exclusiva en vías de ancho UIC

À. GUBERN
BARCELONA Actualizado:

Es casi una conexión simbólica (dos trenes por sentido a la semana), pero adquiere prácticamente un significado histórico. Ayer, dos días después de que un tren de los ferrocarriles franceses enlazase Figueres con Perpiñán a través del túnel transfronterizo de El Pertús, un convoy de mercancías partió del Puerto de Barcelona hacia Lyon, en un recorrido que por primera vez se realizó exclusivamente en vías de ancho internacional.

Para los ajenos a la materia, la diferencia entre las vías de ancho UIC (1.435 milímetros) y las de ancho ibérico se limita a unos centímetros; para las ansias exportadoras del Puerto de Barcelona se trata de un salto adelante de dimensiones históricas. Ni más ni menos que la capacidad de colocar trenes de mercancías en el corazón de Europa sin tener que trasvasar contenedores de un tren a otro al cruzar la frontera.

Si el domingo se rompió el aislamiento histórico de la red de ferrocarril española con un primer tren de pasajeros cruzando la frontera sin tener que cambiar la anchura de sus ejes, ayer sucedió otro tanto con el transporte de bienes, un anticipo de lo que tiene que ser, Dios mediante, el futuro corredor mediterráneo. El milagro se explica a partir de otro arcano para los no iniciados que se llama tercer carril: esto es, la instalación de una tercera vía en el tendido ferroviario actual de ancho ibérico que permite la circulación de trenes de ancho internacional, más estrechos.

Con una inversión global de 337 millones, se ha instalado el llamado tercer carril entre la estación portuaria del Morrot hasta el nudo de Castellbisbal; de allí, con la misma técnica del tercer carril y atravesando el Vallès prosigue la línea hasta Mollet, donde empalma, ahora ya sí en plataforma exclusiva UIC, con el nuevo tramo AVE —para pasajeros no entrará en servicio hasta 2012— que le conduce hasta Girona. Una vez allí, otra vez tercer carril hasta Figueres, donde enlaza con el estrenado el pasado domingo tramo transfronterizo hasta Perpiñán. En resumen, toda una odisea. La nueva conexión UIC permitirá por lo pronto convoyes con 300 toneladas más de carga gracias a su mayor longitud, 750 metros frente a los actuales de 450, y ahorro de seis horas en el recorrido hasta Lyon.

Si bien el movimiento de mercancías por ferrocarril desde el Puerto sigue siendo muy reducido en comparación con el transporte por carretera, casi simbólico, el enlace estrenado ayer es un comienzo: 1.435 milímetros que rompen fronteras.