El presidente de la Generalitat, Quim Torra, en el consejo del Govern de esta semana - EFE

Torra acusa a Sánchez de ser «cómplice de la represión»

El presidente de la Generalitat califica de «inaceptable» el proceso y acusa al Estado de actuar con «ánimo de venganza»

Los presos lo consideran una cruzada «contra una ideología» e insisten en que no renunciarán a sus objetivos

BarcelonaActualizado:

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el del Parlament, Roger Torrent, han calificado de “inaceptable” el escrito de acusación presentado por la Fiscalía General del Estado, que pide penas de cárcel para los dirigentes soberanistas encausados que llegan a los 25 años y acusa del delito de rebelión.

En una comparecencia y comunicado conjunto en el Parlament, Torra y Torrent han señalado que “la fiscalía actúa no con ánimo de justicia sino de venganza”. La “indignación” que afirmaron sentir no se ha traducido sin embargo en ninguna acción o anuncio concreto, más allá de prometer que traducirán esa misma “indignación” en “fuerza positiva” para lograr la liberación de los presos y el retorno de los exiliados.

Torra, en su alocución, ha señalado que “no hay rebelión y no hay ningún delito” en la actuación de los líderes independentistas encausados, añadiendo que “la única violencia que hubo fue la de la Policía Nacional y la Guardia Civil pegando a gente pacífica que quería votar. Criminalizan a 2,2 millones de personas”.

Torra ha aludido directamente al presidente Pedro Sánchez, al que acusado de “ser cómplice de esta represión". En concreto, ha desdeñado la decisión de la Abogacía del Estado de no acusar por rebelión, señalando que eso “no es un gesto”. Ha considerado que Sánchez actúa así porque cree que “ganará unos votos, pero lo único que consigue es profundizar la injusticia democrática”. ”¿Cuánta represión puede aguantar la democracia española? ¿Acaso desaparecerán los independentistas?”, se ha preguntado Torra.

“No pararemos hasta que los presos sean libres y los exiliados vuelvan”, ha concluido Torra sin explicar qué piensa hacer para ello.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, había convocad0 un par de horas antes una reunión extraordinaria del consejo ejecutivo del Govern, una decisión que tomó tras conocerse los escritos de acusación presentados por la Fiscalía General del Estado.

Antes de conocerse la petición del fiscal, Torra ya había advertido de que consideraba intolerable el proceso judicial que se ha sucedido hasta ahora y también «inaceptable para un pueblo que se ha autodeterminado».

Los PGE, más lejos

También se ha manifestado el vicepresidente catalán Pere Aragonés, relacionado la petición de la Fiscalia conla negativa a aprobar los Presupuestos Generales del Estado: "No ha habido ni un gesto ni un movimiento por su parte. Por tanto, no habrá ni un movimiento ni un gesto por nuestra parte".

Los líderes del «procés» -o sus equipos que gestionan sus redes sociales- también han reaccionado a la acusación de la Fiscalía desde sus cuentas de Twitter.

El exconsejero Raül Romeva ha lamentado las penas, de hasta 25 años de cárcel, que ha reclamado la Fiscalía: «Es una represalia hacia una ideología».

Jordi Turull, también exconsejero del último Govern de Carles Puigdemont, considera que la Fiscalía ha hecho un «relato ficticio para lograr un escarmiento a costa de lo que sea y al margen del Código Penal».

Por su parte, el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ha asegurado que las penas que reclama la Fiscalía para él y otros líderes secesionistas no les harán «renunciar» a sus objetivos políticos.

En paralelo, el exlíder de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) Jordi Sànchez ha pedido hoy "una respuesta digna y no violenta" a la petición de la Fiscalía para los líderes del "procés" y ha instado a no caer en "la provocación", convencido de que finalmente se impondrá la absolución.