Carles Puigdemont en el Parlamento Europeo - EFE

Puigdemont, entre la renuncia y la detención si quiere ser elegido eurodiputado en mayo

El expresidente debería recoger el acta y jurar el cargo «ante» la Junta Electoral en Madrid, lo que comportaría su arresto

Desde el indepedentismo se confía en una interpretación flexible de la Loreg

BarcelonaActualizado:

El expresidente catalán Carles Puigdemont fue designado este fin de semana como candidato de Junts per Catalunya para las elecciones europeas de mayo. Sin embargo, la ley Electoral vigente dificulta que el dirigente fugado a Bélgica pueda recoger su acta como eurodiputado, de modo que este salto a la política comunitaria podría ser únicamente un nuevo paso del exalcalde de Gerona en su empeño para «internacionalizar» el proceso catalán y recobrar un protagonismo mediático que languidece a la sombra de ERC.

Según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg), los eurodiputados «electos» deben jurar o prometer la Constitución antes de conseguir su acta de diputado en el europarlamento. A diferencia del acta del parlamentario autonómico, donde puede hacerse de forma delegada, este paso debe realizarse «ante» la Junta Electoral Central, órgano que regula las convocatorias a las urnas y que tiene su sede en Madrid. Todo dependerá de cómo se interprete este «ante».

Detención inmediata

Si este «ante» supone que Puigdemont tenga que acudir físicamente a la capital para «jurar o prometer» su nuevo cargo este sería inmediatamente detenido al cruzar la frontera, pues la Justicia española le reclama en territorio nacional. No obstante, se pueden dar dos supuestos, se apunta desde el entorno independentista: que se haga una interpretación benévola de la norma y se permita que el expresidente jure su cargo de forma no presencial -bien sea por carta, videoconferencia o delegando esta gestión- o que por el contrario, Puigdemont se eche atrás y deje su sitio vacante.

En estos momentos, Puigdemont todavía no ha dado ninguna pista sobre cuáles son sus planes si resulta elegido, lo cual no es seguro ya que las encuestas publicadas hasta el momento apuntan a que los neoconvergentes podrían quedarse sin representación. Para más inri, el PNV -socio habitual de la antigua Convergència en estos comicios- desdeñó este fin de semana la candidatura del expresidente y no está seguro que sume sus votos a la lista del dirigente fugado.

Precedentes

No es la primera vez que el expresidente juega con su eventual detención tras unos comicios. No en vano, cuando fue designado candidato para las elecciones autonómicas del 21-D (posteriores a la disolución del Parlament que decretó el Gobierno de Mariano Rajoy en virtud de la aplicación del artículo 155 de la Constitución) Puigdemont prometía una y otra vez que si ganaba iba a regresar a Barcelona para ser investido. Finalmente, eso no se produjo, y desde entonces el expresidente pide de forma recurrente ser elegido de forma «telemática».