Puigdemont, durante una rueda de prensa en Alemania
Puigdemont, durante una rueda de prensa en Alemania - EFE

Puigdemont cree que su futuro pasa por «décadas en la cárcel» o «muchos años en el exilio»

El expresidente catalán insiste en que su error fue suspender la declaración de independencia del 10 de octubre

BARCELONAActualizado:

El expresidente catalán Carles Puigdemont, en libertad bajo fianza en Alemania, afirma en una entrevista publicada hoy en la revista británica «The Times Magazine» que afronta su situación como «provisional» y prefiere no trazar planes de «futuro».

«La opción más realista es no tener un plan para el futuro. En el peor caso, seré extraditado a España. Eso significa que mi futuro estará claro: décadas en la cárcel. Si no, probablemente pasaré muchos años en el exilio», ha dicho Puigdemont al suplemento del diario «The Times».

La periodista Sally Williams visitó al expresidente en Berlín, donde ha fijado su residencia mientras los jueces alemanes estudian su entrega a España, que lo reclama por delitos de rebelión y malversación de fondos públicos.

La entrevista ahonda en el perfil personal de Puigdemont, en su condición de independentista de pura cepa -«la independencia está en nuestra sangre», asegura refiriéndose a su padre y su abuelo- y en su aterrizaje casi por accidente en la presidencia de la Generalitat. «Sigo siendo el presidente», sostiene un Puigdemont al que el artículo presenta como «el enemigo público número uno de España». «No quiero ser un martir, quiero ser un luchador», insiste.

Durante la conversación, Puigdemont también señala que su único error fue suspender la declaración de independecia del 10 de octubre esperando un diálogo polítioco que, dice, nunca llegó. «No puedes decir que la mayoría de gente que no fue a votar hubiese votado que no», sostiene cuando la periodista le recuerda que en el referéndum del 1-O sólo participaron el 43,03 % de los catalanes.

Puigdemont dice en la entrevista que puede moverse dentro de Alemania siempre que avise con antelación a las autoridades judiciales y que cada martes debe presentarse en una comisaría de Berlín. «No soy un fugitivo. No estoy viviendo una vida clandestina. Soy un presidente. Tengo que reunirme con gente, actuar, no vivir en la oscuridad», afirma.

«No poder besar a mis hijas cada noche, explicarles cuentos... Es imposible acostumbrarse a esta situación. Están asustadas. Lo puedo ver en sus ojos», agrega el expresidente a la revista británica. Puigdemont sostiene que el referéndum sobre la independencia de Escocia que se celebró en septiembre de 2014 «demostró que era posible en Europa el derecho a la autodeterminación» y que su objetivo era «hacer lo que hicieron los británicos y los escoceses».