Puigdemont y Montilla, en un acto en Madrid en marzo de 2017
Puigdemont y Montilla, en un acto en Madrid en marzo de 2017 - ÁNGEL DE ANTONIO

Puigdemont cobrará más de 9.000 euros al mes cuando reconozca que ya no es presidente de la Generalitat

Así lo establece la ley de expresidentes de la Generalitat, pero para ello ha de solicitarlo asumiendo, así, su cese

BARCELONAActualizado:

Desde el pasado 27 de octubre, viernes, Carles Puigdemont y los hasta entonces consejeros de la Generalitat de Cataluña ya no cobran su nómina como miembros del gobierno catalán, tras ser cesados por el Gobierno de España, en aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Con la disolución del Parlamento autonómico, además, los 135 diputados elegidos en 2015 verán reducido su sueldo, hasta que se constituya la nueva Cámara catalana, que renovará sus escaños. Hasta entonces, la actividad parlamentaria queda reducida a la gestión urgente que pueda llevar a cabo la Diputación Permanente.

Sin embargo, algunos exconsejeros que perderán la nómina como miembros del gobierno catalán podrán recibir el sueldo de diputado autonómico, si lo solicitan. Es el caso de Oriol Junqueras, Jordi Turull, Raül Romeva, Josep Rull, Toni Comín y Dolors Bassa. Eso sí, sería una forma explícita de reconocer el cese por parte del Gobierno.

Quienes no tendrán nómina el próximo mes, pues no son diputados aunque fueran consejeros, son Joaquim Forn, Clara Ponsatí, Carles Mundó, Meritxell Borràs, Lluís Puig, Meritxell Serret y Santi Vila, este último dejó el cargo de consejero el pasado jueves, antes de la intervención del Gobierno.

Con el visto bueno del Gobierno

El caso de Carles Puigdemont es diferente al del resto. En tanto que expresidente de la Generalitat tiene derecho a gestionar una pequeña oficina, con un par de personas a su cargo, un despacho y un chófer. Eso sí, para esto tiene que solicitarlo, dando por hecho de esta manera que ya no es el presidente de la Generalitat.

Además, Puigdemont gozará de un sueldo durante cuatro años del 80 por ciento de lo que ha cobrado hasta ahora. Este 2017 tiene presupuestado un salario anual de 139.585,67 euros, por lo que podría cobrar algo más de 9.305 euros al mes. Pero como en el caso de la oficina, Puigdemont debería pedir esta retribución, solo concedida a los expresidentes. Y sería el Gobierno de España, ya que la Generalitat tiene las cuentas intervenidas, el que diera su visto bueno.

Estas prerrogativas (de competencia autonómica) están recogidas en la Ley 6/2003, de 22 de abril, del Estatuto de los expresidentes de la Generalitat, modificada por última vez en 2015 por el Parlamento de Cataluña. En esta norma, además, se recoge que cuando Puigdemont llegue a los 65 años podrá recibir el 60 por ciento de su sueldo, casi 7.000 euros al mes.

De la misma manera, este tipo de retribuciones, totalmente legales, son incompatibles con otros sueldos públicos. En este caso se encuentra José Montilla, presidente de la Generalitat entre 2006 y 2010, ahora senador y que cobra de la Cámara Alta. Artur Mas y Jordi Pujol, por su parte, también expresidentes, se han acogido a este tipo de «blindajes», aunque Pujol renunció a ellos (oficina y sueldo) tras confesar que había desfalcado a la hacienda pública durante años.