Obispos catalanes en la reunión de la Tarraconense celebrada esta semana
Obispos catalanes en la reunión de la Tarraconense celebrada esta semana - ABC

Los obispos catalanes piden «magnanimidad» ante el juicio a los líderes independentistas

La curia de la comunidad pide «sacrificios por parte de todos» para solucionar el conflicto catalán

BarcelonaActualizado:

Los obispos catalanes siguen con atención el juicio que desde ayer procesa ante el Tribunal Supremo a los líderes independentistas que organizaron el referéndum ilegal del 1-O. A pesar de tratar de mantener un cierto grado de neutralidad, los prelados del Principado han difundido este martes una breve nota en la que resaltan la «gran trascendencia» del momento y piden «magnanimidad» a las partes.

«Hará falta diálogo, respeto mutuo y magnanimidad en la búsqueda de gestos concretos para la reconciliación, aunque sea con sacrificios por parte de todos, que será el que nos llevará a la concordia y la paz social», han apuntado los responsables de la Iglesia en Cataluña en un comunicado conjunto difundido tras la reunión de la denominada Conferencia Episcopal Tarraconense celebrada esta semana y a la que asistieron todos los obispos de la comunidad.

El posicionamiento político individual de los obispos catalanes varía en función de la diócesis. Si bien hay prelados totalmente entregados a la causa independentista -veáse el casos de Solsona, donde el obispo Xavier Novell votó y defendió el referéndum organizado por Carles Puigdemont y Oriol Junqueras en 2017- los hay mucho más alejados de la causa secesionista. Es el caso del propio Cardenal-Arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, que ha evitado el uso político de la Institución, objetivo perseguido por el nacionalismo catalán con insistencia.

A pesar de la disparidad de criterios y opiniones, los jerarcas de la Iglesia en Cataluña coinciden en señalar que los cristianos representan «un pueblo llamado a contribuir a la pacificación personal y social». En este sentido, insisten en acompañar con solidaridad a los más vulnerables, siguiendo así el magisterio del papa Francisco, quien, según recuerdan, apuesta por «derruir muros y construir puentes». «Perseverar en una actitud de diálogo entre los ciudadanos y entre las instituciones será un impulso de superación para continuar construyendo una sociedad en solidaridad, en paz, en libertad y en justicia», concluyen los miembros de la Tarraconense catalana.