El presidente Quim Torra, rodeado de lazos amarillos en el Parlament
El presidente Quim Torra, rodeado de lazos amarillos en el Parlament - EFE

Nervios en el independentismo tras la fractura en el Parlament

Òmnium Cultural habla de «máxima decepción» y ERC pide salvar el «tesoro» de la mayoría en la cámara catalana

La ruptura entre JpC y ERC, interpretada como una maniobra de distracción ante la inacción del Ejecutivo de Torra

BarcelonaActualizado:

El independentismo perdió este martes su hegemonía en el Parlamento de Cataluña mientras aireaba graves discrepancias entre los socios que sustentan el Ejecutivo de Quim Torra. Desde ERC rehuyeron la treta de los Puigdemont para evitar su suspensión y la de otros tres diputados de Junts per Catalunya. Eso provocó que la «mayoría independentista» en la cámara menguara repentinamente y los secesionistas empezaron a perder votaciones, entre ellas, una para intentar «reprobar» al Rey Don Felipe.

Desde Esquerra se apunta que el ruido en la cámara, con rifirrafes constantes entre republicanos y neoconvergentes, forma parte de una estrategia de los de Puigdemont para «disimular» la falta de gestos «efectivos» del Ejecutivo de Quim Torra para consolidar la «republica catalana» por la que dice trabajar. Una maniobra para distraer la calle y las bases del independentismo más exaltado a través de una cortina de humo en forma de crisis parlamentaria de difícil comprensión para el común de los ciudadanos por su marcado perfil técnico-jurídico.

Sin embargo, esta estrategia y la imagen de dispersión que proyectó irritó a los poderes fácticos del independentismo. «Se ha roto uno de los bienes más preciados del soberanismo: la mayoría parlamentaria que se había conseguido retener en las últimas elecciones pese a los embates y la represión constante del Estado», señaló Òmnium Cultural tras el pleno. Esta entidad afirmó sentir «máxima decepción» por la incapacidad de JpC y ERC para llegar a un acuerdo en el Parlament y evitar así quedarse en minoría.

Este miércoles varios dirigentes del secesionismo se han sumado a las críticas y han entonado el «mea culpa» tras la crisis de unidad exhibida en el legislativo autonómico. «El espectáculo de ayer y de últimos días no es bueno para los catalanes», ha señalado el portavoz del PDECat en el Congreso, Carles Campuzano, tras reconocer que la ruptura de la unidad de voto entre neoconvergentes y republicanos es un «espectáculo» que «no es bueno para los catalanes».

Finalmente, y en un tono más moderado, el presidente del Parlament, Roger Torrent (ERC), ha apuntado este miércoles en Catalunya Ràdio que la mayoría independentista es «un tesoro que es imprescindible preservar para poder avanzar» y ha exhortado a las cúpulas de republicanos y neoconvergentes a trabajar para rehacer puentes. Según Torrent, las fuerzas independentistas tienen que acordar una estrategia conjunta y no mirarse «de reojo» ni «apuñalarse». No obstante, ha remarcado que él no ve un escenario con elecciones anticipadas a corto plazo. «Lo que hay que hacer ahora es trabajar por conseguir los objetivos propuestos», ha zanjado. El «otoño caliente» ha empezado especialmente cálido en la bancada independentista.