El expolítico convergente Oriol Pujol ante la Ciudad de la Justicia de Barcelona en julio de 2017
El expolítico convergente Oriol Pujol ante la Ciudad de la Justicia de Barcelona en julio de 2017 - EFE

La juez avala que la Generalitat deje a Oriol Pujol salir a diario de la cárcel

Fracasa el recurso del fiscal contra el «tercer grado encubierto» del político nacionalista

BarcelonaActualizado:

Una juez de vigilancia penitenciaria ha avalado que la Generalitat permita a Oriol Pujol, condenado por el caso de corrupción de las ITV, salir de la cárcel cada día para ir a trabajar, pese a que no tiene todavía el tercer grado.

En un auto, la juez ha echado por tierra un recurso de la Fiscalía, que consideraba un «tercer grado encubierto»la flexibilización de la estancia en prisión que los servicios penitenciarios dependientes de la Generalitat concedió al político. Fue todo, según el ministerio público, por ser hijo del «expresident» Jordi Pujol.

El político ingresó en prisión en enero para cumplir una condena de dos años y medio por corrupción. Pero solo 57 días después, la Generalitat decidió concederle un tercer grado, que permitía al político acudir a la prisión solo a dormir de lunes a viernes, y no tener que pisarla los fines de semana. Pero la juez lo revocó al considerar que había sido «precipitado», pues llevaba muy poco tiempo cursando el programa de tratamiento específico que había empezado como para valorar su resultado.

Fue una semana después del portazo de la juez a este tercer grado cuando que la Generalitat decidió aplicar un artículo del reglamento penitenciario –el 100.2– con el que permitir salir a diario a Oriol Pujol a trabajar. Esta decisión del sistema penitenciario, también cuestionado y recurrido por la Fiscalía, ha contado finalmente con el aval de la juez, aunque el ministerio público tiene opción de recurrir esta resolución.

En este auto, hecho público hoy jueves, la juez valora que Oriol Pujol está mostrando un «alto grado de arrepentimiento». Y considera que este régimen flexible, propuesto por la junta de tratamiento de la cárcel y avalado por los servicios penitenciarios, es perfectamente posible tras «la consecución de los objetivos personales y laborales obtenidos por el interno en su programa individual de tratamiento».

También tiene encuenta que concurren «circunstancias positivas» como no tener antecedentes, el reconocimiento de los delitos y su integración social y familiar. Unas características que la juez admite que no tenían «entidad suficiente» para el tercer grado, pero sí son válidos para otros mecanismos que favorezcan su integración social, familiar y laboral.

Pujol fue condenado por cobrar comisiones ilegales al usar su influencia política en favor de empresarios del sector de las ITV. Estos pagos los recibía a través de su mujer, Anna Vidal, que facturaba al empresario trabajos inexistentes. Con un pacto con la Fiscalía, el político logró rebajar su pena, y la de su mujer dejarla por debajo de dos años y esquivar la cárcel.