Varios inmigrantes siendo rescatados para ser llevados abordo del Aquarius - SOS Mediterránée

La Generalitat ofrece tres puertos catalanes para acoger el Aquarius pese no tener competencias en migración

El Gobierno catalán no puede decidir en cuestiones relacionadas con auguas estatales o capitanía marítima. Moncloa confirma negociaciones con la Comisión y otros países para «una solución compartida en las próximas horas»

BarcelonaActualizado:

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha ofrecido hoy los puertos que controla el Gobierno autonómico como opciones para que los 141 inmigrantes que rescató el Aquarius frente a las costas de Libia el pasado viernes puedan desembarcar. Las instalaciones en cuestión son los puertos de Palamós (Gerona), Vilanova (Barcelona) y Sant Carles de la Ràpita (Tarragona), sin embargo, la Generalitat no tiene margen para hacer mucho más que gesticulaciones.

Según han detallado a ABC fuentes del Ejecutivo autonómico, este no tiene competencias en materia de migración y no puede hacer mucho más que mencionar qué puertos tienen espacio para acoger a los refugiados. Así las cosas, esas mismas fuentes han apuntado que a pesar de tener instalaciones marítimas propias, todos los aspectos relacionados directamente con la acogida de los inmigrantes del Aquarius están en manos del Gobierno central.

Sin competencias

«Todo lo que sea competencia estatal como la capitanía marítima, las aguas estatales y la inmigración o los permisos para la entrada de barcos pasa por el Ministerio de Interior», han agregado esas mismas fuentes. Así las cosas, queda matizada la oferta de expresada este martes por Quim Torra, quien ha pedido a los Puertos de la Generalitat que acojan el barco de Médicos Sin Fronteras.

Imagen del puerto de Palamós
Imagen del puerto de Palamós - PORTS DE LA GENERALITAT

Moncloa espera una solución inminente

Desde el Gobierno se ha preferido no valorar la oferta de Torra, aunque un portavoz oficial de Moncloa recuerda que las competencias en lo referente a gestión de fronteras y flujos migratorios no le corresponden. Sobre la situación del Aquarius se insiste en que «se está trabajando desde el primer minuto con la Comisión Europea y con otros países en la coordinación de una respuesta común y solidaria».

Fuentes de Moncloa defienden que no hay rectificación respecto a lo decidido en el mes de junio, cuando se ofreció Valencia como puerto seguro, porque se insiste en que lo que se buscaba entonces era una llamada de atención que posibilitase que estos casos se gestionasen de forma común: «España no ha cambiado de postura respecto a la actuación llevada a cabo con el Aquarius en junio. Si se produce una solución común europea, es la consecuencia de aquello», defienden desde el Ejecutivo.

Sobre esa posible solución, en el Gobierno se muestran optimistas respecto a poder alcanzar una solución inminente. El Ejecutivo reconoce que se están produciendo «negociaciones intensas», justificando que éstas «requieren discreción», pero anticipando que esas gestiones podrían traducirse «en una solución compartida en las próximas horas».

«Malnutrición crónica»

Ajeno a las ofertas y contraofertas de los distintos gobiernos locales, regionales y estatales, el «Aquarius» sigue a la espera desde el fin de semana de un puerto para desembarcar al más de un centenar de inmigrantes y refugiados rescatados en aguas del Mediterráneo. Así las cosas, el Gobierno italiano ha rechazado el atraque y ha instado al barco a poner rumbo a Gibraltar, territorio del que tiene bandera. No obstante, Londres tampoco se quiere hacer cargo de él.

Mientras las distintas administraciones deciden que hacer con el buque, Médicos Sin Fronteras ha advertido que muchos de los inmigrantes del «Aquarius» padecen malnutrición crónica. Esta dolencia afecta a la mayor parte de un grupo de 105 personas procedentes de Eritrea y Somalia, que están siendo hidratadas y alimentadas con productos enriquecidos con vitaminas, explicó la ONG.