Vídeo: El candidato de Catalunya en Comú durante la valoración de los resultados - Vídeo: ATLAS | Foto: EFE

Elecciones CataluñaXavier Domènech pide una reflexión de las izquierdas y rechaza investir a Puigdemont o Junts Per Catalunya

El líder de Catalunya en Comú considera necesaria una reflexión en el «catalanismo progresista ante el retroceso electoral»

BARCELONAActualizado:

El número 1 de la lista de Catalunya en Comú-Podem (CatECP), Xavier Domènech, ha pedido «una reflexión de las fuerzas de izquierda» tras los resultados electorales del 21-D y ha rechazado apoyar la investidura de Carles Puigdemont o de cualquier otro candidato de JxCat. En una primera conferencia de prensa de valoración de los resultados de las elecciones catalanas de ayer, Domènech ha dicho que «el gran derrotado de la jornada ha sido Mariano Rajoy y el Partido Popular, por las políticas represivas que ha aplicado en los últimos años y la aplicación del 155».

En esta nueva etapa, los comunes, que han obtenido 8 escaños -3 menos que en 2015- y unos 323.000 votos, consideran que «se debe superar el 155, recuperar el autogobierno y volver a una situación de normalidad democrática, que significa cesar la idea de que los conflictos políticos se pueden resolver por la vía penal».

Domènech ha reconocido que «es evidente que los ganadores son Inés Arrimadas y Carles Puigdemont, que no es una buena noticia, porque son las fuerzas que representan más claramente el bucle de los últimos tiempos» y son además «fuerzas de derechas que han votado políticas antisociales y han tenido la virtud de votar juntos los recortes a derechos sociales y a derechos de otros gobiernos».

Al margen de la «reflexión como espacio» que los comunes harán, Domènech considera necesario una reflexión en el «catalanismo progresista ante el retroceso electoral», que se ha producido, a su juicio, porque «alimentar las vías que nos hacen más débiles como país perjudica a las fuerzas que pueden construir el eje central». Por ese camino, advierte, habrá "cada vez más derechas y un país más dividido".

Atribuye el «gran crecimiento» de Ciudadanos a la «tensión de los últimos tiempos» que ha llevado a ese resultado a «una fuerza marcadamente neoliberal y anticatalanista» y a «una dinámica diferente del 27S», al producirse un decantamiento claro hacia la formación naranja «como reacción a la unilateralidad».