Agentes de los Mossos durante las cargas de este jueves - ABC

Los Mossos se plantan ante Torra en medio de la polémica por las cargas contra los CDR

El presidente catalán pide «cambios inmediatos» a su consejero de Interior mientras los agentes impulsan una «huelga encubierta»

Crisis en la Generalitat tras las cargas de los agentes contra grupos «antifascistas» en Gerona y Tarrasa

BarcelonaActualizado:

Las cargas policiales hechas ayer por los Mossos d'Esquadra en Gerona y Tarrasa (Barcelona) con el fin de controlar las manifestaciones supuestamente «antifascistas» organizadas por los Comités de Defensa de la República con motivo del 40 aniversario de la Constitución han abierto una grave crisis en el gobierno catalán. Una diputada de la CUP resultó herida por la policía autonómica y Quim Torra ha acabado doblegándose a las quejas de los antisistema dando cuatro días a su consejero de Interior para que depure responsabilidades en el cuerpo.

Torra ha hecho esta grave advertencia a la cúpula de los Mossos desde Eslovenia, donde se encuentra de viaje oficial. A su vez, el consejero responsable de los agentes catalanes, Miquel Buch, ha entomado la petición del president afirmando que no le «temblará el pulso» a la hora de buscar culpables por los hechos acontecidos en las las cargas de ayer -en las que varios mossos y manifestantes acabaron heridos-.

Sin embargo, las palabras de Torra y Buch han disgustado profundamente a los agentes catalanes, que se sienten desautorizados y en medio de una polémica más política que de seguridad ciudadana. En un comunicado, Sap-Fepol - el sindicato mayoritario en la policía catalana- ha expresado su hartazgo por el cuestionamiento de cada una de las actuaciones de los mossos. Asimismo, ha pedido la despolitización del cuerpo, ha calificado de inadmisibles las presiones para reformar la cúpula de Interior y ha solicitado la dimisión del consejero.

La crisis entre el Govern y su policía puede ir a mayor el próximo 12 de diciembre, fecha en la que hay convocada una huelga de funcionarios en Cataluña. ¿El motivo? Que los agentes estudian sumarse a la misma -aunque no pueden pues los policías no tienen derecho a huelga- a través de una «ola de bajas» que supone un auténtico choque con la cúpula de interior. Esta huelga encubierta se está gestando a través de los «chats» no oficiales de los policías. En ellos, los agentes piden a los agentes que no acudana su lugar de trabajo el día de paro alegando motivos médicos para denunciar así la falta de efectivos, así como la sobrecarga de trabajo que padecen.

Por su parte, desde el departamento de Interior siguen entonando el «mea culpa» por las cargas para tratar de satisfacer las quejas de la CUP, algo que irrita a parte de los agentes y que ha despertado las críticas de la oposición en boca de dirigentes de Ciudadanos, el PP y el PSC. «Hay imágenes que no gustan ni a la sociedad, ni al cuerpo, ni a mí mismo, ni al presidente, ni al Govern», ha admitido este viernes Buch en una de las varias entrevistas concedidas a medios catalanes para tratar de explicar el alcance de la crisis.

Sin embargo, el consejero ha señalado que era necesaria la intervención policial para evitar que grupos de manifestantes antagónicos se enfrentaran. No en vano, en el caso de Gerona los activistas «antifascistas» -muchos de los cuales ataviados con banderas «esteladas» y el rostro cubierto- pretendían boicotear una concentración autorizada convocada por varios grupos constitucionalistas y en la que también estaba prevista la intervención de algunos dirigentes de Vox.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra,durante la reunión con el presidente de Eslovenia Borut Pahor
El presidente de la Generalitat, Quim Torra,durante la reunión con el presidente de Eslovenia Borut Pahor - GENERALITAT DE CATALUÑA

Buch ha admitido que en las cargas de los Mossos d'Esquadra «hay imágenes que no se acaban de ajustar a los principios que corresponden a una «policía democrática». Las declaraciones del consejero y el «ultimátum» de Torra ha dado alas a las exigencias de la CUP, que siempre ha sido profundamente crítica con las actuaciones de los Mossos, y, especialmente, de su división antidisturbios. Los anticapitalistas han citado a los medios de comunicación este mediodía para pedir la dimisión inmediata de Buch y la reforma profunda del cuerpo de Mossos. A su vez, Quim Torra, desde Eslovenia, también ha pedido comparecer para tratar de calmar la situación desde la distancia, no obstante, los últimos acontecimientos no han hecho más que enrarecen, aún más, las ya maltrechas relaciones dentro del bloque independentista.

«Preocupación» en ERC

Los nervios generadas por las vistosas cargas hechas por los Mossos d'Esquadra han llegado también a ERC. Fuentes del partido republicano, que forma parte de la coalición de gobierno que sostiene a Torra, han asegurado que hay «molestia y preocupación» en sus filas a raíz de la actuación de los agentes comandados por el neoconvergente Buch. «Queremos que el consejero tome las decisiones oportunas y haga los cambios necesarios para que no vuelva a ocurrir», han agregado desde el partido. No en vano, los republicanos han pedido una reunión con la cúpula de interior, asimismo, una delegación de diputados del grupo de Oriol Junqueras visitó a la diputada de la CUP herida en las cargas policiales.