Momento en el que Rafael Arenas lee el manifiesto de la concentración en Barcelona
Momento en el que Rafael Arenas lee el manifiesto de la concentración en Barcelona - INÉS BAUCELLS

Centenares de ciudadanos contra una negociación Sánchez-Torra que no incluya a los no secesionistas

Alertan en Barcelona de que es «inasumible» que «tengan rédito político los que se saltan la Constitución»

BarcelonaActualizado:

«Estamos a favor del diálogo institucional, que nos representa a todos, pero siempre dentro de la legalidad. No estamos para que caiga ningún Gobierno, pero sí para que éste rechace los 21 puntos que Torra entregó a Sánchez. El presidente del Gobierno debe tenernos en cuenta».

Con estas palabras, José Domingo, presidente de Impulso Ciudadano, ha justificado la concentración celebrada hoy ante la Delegación del Gobierno en Barcelona, bajo el lema «Catalanes con la España constitucional», al mismo tiempo que se llevaba a cabo la concentración en Madrid.

Alrededor de 400 personas, en un ambiente festivo pero a la vez reivindicativo y sin que se hayan producido incidentes, han protestado por una negociación entre el Gobierno y la Generalitat que, en opinión de los convocantes, está dejando al margen a la sociedad catalana no independentista.

Rédito para los que «se saltan la Constitución»

La concentración, convocada esta misma semana por Impulso Ciudadano y S'ha Acabat!, tenía como finalidad que el Ejecutivo del PSOE tenga en cuenta que Cataluña es plural y que, además de las demandas de los secesionistas, se tienen que tener en cuenta lo que piden los ciudadanos que no apuestan por romper el país y que, según las últimas elecciones, son mayoría en Cataluña.

«Si hay negociación, se tiene que tener en cuenta nuestra posición sobre el uso de los espacios públicos, sobre el uso de las lenguas en la administración de la Generalitat y sobre la libertad de expresión», ha señalado Domingo, que además ha valorado como «inasumible» que «tengan rédito político los que se saltan la Constitución», en referencia a los independentistas.

El acto, que ha durado una media hora y ha finalizado con el Himno Nacional, ha consistido básicamente en la lectura de un manifiesto por parte del expresidente de Societat Civil Catalana Rafael Arenas, y en el que se ha reclamado que los derechos de los ciudadanos no secesionistas de Cataluña dejen de estar «sistemáticamente silenciados», tanto por los gobiernos de la Generalitat como por el Ejecutivo nacional.

«Los catalanes moderados»

Así, han exigido al Gobierno de España un rechazo «explícito» de los 21 puntos planteados por el presidente autonómico, Quim Torra; que se reconozca que la administración autonómica en Cataluña está «vulnerando» los derechos fundamentales; que se adopten medidas para solucionar esto; y, sobre todo, que «se declare que ninguna solución a la situación en Cataluña puede intentarse desconociendo las aspiraciones de los catalanes constitucionalistas».

Los organizadores han cifrado en unas 2.000 personas las asistentes al acto y han recordado que los ciudadanos que se han acercado a la Delegación del Gobierno son «los catalanes moderados, los que defienden la radicalidad democrática». Además de Impulso Ciudadano y S'ha Acabat!, en la concentración han participado representantes de, entre otros, la Asamblea por una Escuela Bilingüe, Asociación por la Tolerancia y la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas.