Escrache ante la sede del PP en una imagen de archivo
Escrache ante la sede del PP en una imagen de archivo - EFE

CataluñaEl PP advierte del acoso a sus sedes, en las que las juventudes de la CUP quemaron fotos de Rajoy

«Ya pueden amenazarnos las veces que quieran, seguiremos dando voz a todos los catalanes», resalta el diputado Santi Rodríguez

BARCELONAActualizado:

Suma y sigue. El acoso a los partidos constitucionalistas en Cataluña no se detiene en medio de un clima enrarecido por la tensión latente en un independentismo que ve como, cercados por la Justicia y los tempos políticos, sus líderes y entidades se esfuerzan por contener las ganas de salir a protestar. En este contexto esta madrugada se ha registrado un nuevo incidente: una quema de fotos ante la sede de los populares en Barcelona que podría haber acabado en desgracia.

«El intento de incendiar la sede del PPC es una nueva muestra de intolerancia hacia el pluralismo de la sociedad. Ya pueden amenazarnos las veces que quieran, seguiremos dando voz a todos los catalanes que también nos sentimos españoles y que apostamos por la democracia y la libertad», ha resaltado el diputado popular Santi Rodríguez en un comunicado remitido hoy a la prensa. Por su parte, los Mossos d'Esquadra han explicado a ABC que recibieron un aviso por parte de los vecinos poco antes de la media noche, cuando detectaron una hoguera de cartones ante la sede popular. Asimismo, están investigando la intencionalidad política de los hechos.

Por su parte, Arran -la organización juvenil de la CUP- ha reivindicado el ataque y ha detallado que lo que hicieron fue quemar retratos de Mariano Rajoy, Albert Rivera y Pedro Sánchez para protestar contra el mantenimiento del artículo 155 en Cataluña. Con esta acción, la entidad emplaza a sus seguidores a movilizarse para «plantar cara al Estado, acabar con el 155, y continuar ejerciendo el poder popular desde la desobediencia».

La sede del PP, acordonada tras el ataque
La sede del PP, acordonada tras el ataque - ABC

Desde el PP señalan que el ataque a la sede de un partido es un acto «absolutamente irresponsable» por las graves consecuencias que podría haber tenido para el vecindario en el que se encuentra la sede de la formación, situada en los bajos de un edificio de viviendas de un barrio de clase en la calle Urgell de Barcelona. «Este es un acto más de los radicales, que necesitan tapar su incompetencia con acciones violentas», ha concluido Rodríguez, diputado de un partido que, junto al PSC y Ciudadanos, ha sido y es un blanco constante de las facciones más exaltadas del independentismo, organizadas hasta no hace mucho en el entorno de la CUP y su filial juvenil «Arran», pero que ahora actúa por libre a través de los autodenominados Comités de Defensa de la República.