El presidente de Societat Civil Catalana, Josep Ramon Bosch
El presidente de Societat Civil Catalana, Josep Ramon Bosch - EFE

SCC se abre al catalanismo tras la derrota del «procés»

La entidad aprueba un plan estratégico que pretende rebajar la «tensión emocional»

El juicio del procés en directo

BarcelonaActualizado:

De una fase reactiva a una propositiva. Societat Civil Catalana (SCC), la entidad que, al margen de los partidos, ha aguantado el estandarte del constitucionalismo en Cataluña durante lo que ellos mismos han definido como el «quinquenio negro» del «procés», se dispone a abrazar una nueva estrategia. La asamblea de socios aprobó por práctica unanimidad un plan estratégico para los dos próximos años que, sin renunciar a las que han sido sus líneas principales de actuación, pretende «rebajar la exasperación y la tensión emocional que ha dominado la sociedad catalana».

La idea que inspira esta nueva estrategia es la constatación de que el «procés» ha sido «desbaratado por el Estado de Derecho», y que de lo que se trata ahora, sin cesar en la crítica dura contra el independentismo, es recoser la sociedad catalana, convenciendo a más y más personas de las consecuencias nefastas del secesionismo. Así, por ejemplo, la entidad parte del diagnóstico de que el constitucionalismo no puede renunciar a llegar al sector catalanohablante, que domina el campo independentista en un 90%, superando la dialéctica de confrontación entre dos lenguas que son «indisociables de una misma realidad en Cataluña». Mostrando por ejemplo «empatía» con los independentistas que se han sentido engañados y han «sufrido también la frustración», SCC pretende ampliar su presencia a «sectores sociales que también son estratégicos para lograr dar un vuelco» a favor de los valores constitucionales.

Con la aprobación del nuevo plan estratégico, la entidad confía en lograr cierta estabilidad tras unos meses convulsos. El relevo de la anterior junta por una nueva liderada por Josep Ramon Bosch ha coincidido con el malestar que han generado las opiniones que hizo el presidente, y que en su momento propiciaron la salida de destacados socios de SCC, como informó ABC, por lo que entendían que era un giro de la entidad hacia posiciones catalanistas.

El periodo electoral hizo que estas tensiones hayan aflorado de manera más visible, y así por ejemplo, SCC, en cuyo seno se integran también personas vinculadas al PSC, no se sumó a la manifestación de PP, Cs y Vox de la plaza de Colón.

En este sentido, fuentes internas señalan a ABC que con la definición del nuevo Plan queda ahora muy claro cuál es la postura de la asociación, al margen de lo que personalmente haya podido decir su presidente en entrevistas. Los apuntes a Cataluña como «nación cultural» o la defensa de la inmersión lingüística o de la «generosidad» del Estado con los presos del «procés» que hizo Bosch en su momento no se recogen en el plan 2019-2020 de SCC, obviamente.

Contra el victimismo

El plan estratégico sí apunta por ejemplo la necesidad de bandear el «victimismo» al que lleva décadas enganchado el nacionalismo, para volver a reivindicar el protagoniso catalán en la construcción de España, destacando el papel de Barcelona como «co capital» española y la presencia en la ciudad de instituciones del Estado. «No pedimos más competencias de autogobierno para Cataluña (es casi imposible) sino que Barcelona y Cataluña en su conjunto asuma más competencia sobre la gobernabilidad de España», apuntan.

Además de trabajar en la defensa de la neutralidad del espacio público, SCC también pondrá en marcha una Plataforma de Afectados del Procés «para no olvidar el daño social, personal y político que ha comportado».