Un juez de Barcelona investiga a la familia Carulla por fraude fiscal

La Agencia Tributaria cree que el grupo Agrolimen puede haber evadido impuestos

J. C. V.
BARCELONA Actualizado:

El Juzgado de Instrucción número 4 de Barcelona investiga a varios miembros de la familia Carulla, propietaria del grupo Agrolimen, por un presunto delito contra la Hacienda Pública supuestamente realizado a través de varias sociedades instrumentales con sede en distintos países y por el falseamiento de la residencia fiscal de algunos de los dueños de la multinacional catalana de la alimentación.

La Agencia Tributaria ha remitido al juzgado una investigación sobre los propietarios de uno de los más importantes conglomerados industriales familiares de Cataluña, con una facturación que superó los 1.778 millones en 2008. El grupo, que nació bajo la marca Gallina Blanca, tiene una veintena de factorías donde trabajan unos 7.000 empleados en marcas como Ausonia, Affinity, Pans & Company, El Pavo, Mont-Ferrant y Fresc Co, entre otras.

La investigación se deriva de distintas diligencias a raíz del análisis de la documentación del banco portugués Espirito Santo, cuyas sedes fueron registradas en el año 2006 en el marco de una operación del juez Baltasar Garzón contra el blanqueo de capitales, informa Efe. El informe de la Agencia Tributaria trasladado al Juzgado 4 de Barcelona procede del caso Pretoria y de la entrada y registro del bufete de abogados Petrus, donde la policía accedió a documentos con indicios de posibles delitos fiscales, informa Ep.

La Audiencia Nacional ha ido desgajando las piezas para remitir a los juzgados correspondientes a los domicilios de las personas investigadas. Este caso se suma a otro anterior que generó un expediente de la Agencia Tributaria a Juan Antonio Samaranch al detectar que su residencia fiscal en Lausana (Suiza) no se correspondía con su domicilio real en Barcelona, informa Economía Digital.

El presidente de Agrolimen , Arturo Carulla, y su hermana Mariona Carulla, tienen una notable proyección pública en la sociedad catalana. El primero por ser vicepresidente del Círculo de Economía, principal «think tank» catalán, además de participar como accionista, entre otras iniciativas, del nuevo diario en catalán Ara a través de la fundación Lluís Carulla, dedicada a la defensa de la lengua y las letras catalanas. Mariona Carulla también lleva un año bajo los focos de la primera línea de la actualidad, al asumir la máxima responsabilidad del Palau de la Música Catalana después de que Fèlix Millet y Jordi Montull confesaran un saqueo de fondos en el que presuntamente desfalcaron más de 30 millones de euros.