Gerard Piqué al salir del juzgado - INÉS BAUCELLS / VÍDEO: Gerard Piqué, de multa en multa

Condenan a pagar una multa de 48.000 euros a Gerard Piqué por conducir sin puntos

El futbolista azulgrana ha declarado este lunes ante la Justicia por un delito contra la seguridad del tráfico

El defensa del FC Barcelona no se ha quitado el gorro de lana ni para declarar ante el juez

BarcelonaActualizado:

Gerard Piqué (31 años) ha llegado este lunes al juzgado con un gorro de lana calado que no se ha dignado a quitarse ni para declarar ante el juez. Y también con el gorro –o con la gorra– ha pagado hoy mismo los 48.000 euros de multa que el juez le ha impuesto como pena por un delito contra la seguridad vial. Y es que la Guardia Urbana cazó al futbolista el 31 de agosto en su enésimo incidente al volante. El jugador azulgrana conducía en pleno centro de Barcelona sin puntos en el carné, tras dejárselos en infracciones anteriores.

Ha sido breve el paso del futbolista hoy por el juzgado. El desenlace de su nuevo periplo judicial estaba escrito. El juez le había citado a declarar como imputado a la una, pero un pacto previo de su abogado con la Fiscalía ha acelerado el proceso. Y así, el jugador salía un cuarto de hora más tarde del juzgado con una sentencia firme –al ser de conformidad no puede recurrirla–, con antecedentes penales y 48.000 euros menos en el bolsillo. Su abogado ha querido librarle de la prensa y pidió que le dejaran salir por puertas secundarias. Se lo negaron y le han obligado a salir por las habituales «como cualquier ciudadano», según han explicado a este diario fuentes de la seguridad del edificio. Piqué se ha ido sin querer atender a los medios.

Por seguridad, eso sí, su declaración se ha hecho en una sala de vistas y no en el mismo juzgado, como suele ser habitual. La Fiscalía y su abogado avisaron al juez de que habían llegado a un preacuerdo. Y ha sido entonces –según explicaron a ABC fuentes presentes en esta comparecencia cerrada al público– que el juez ha pedido al futbolista que subiera al estrado y se sentase junto a él para leerle el escrito de acusación que Fiscalía y su defensa habían pactado. Así, en una declaración en la que no se ha quitado el gorro –tampoco se lo pidieron–, Piqué se ha mostrado educado, afable y sin nervios aparentes. Y ha admitido el delito que se le imputaba, ampliando el abanico delictivo que coleccionan jugadores y exjugadores culés. Su compañero Messi, por ejemplo, fue condenado por fraude fiscal.

Los hechos habían sucedido del siguiente modo. Sobre las 14.05 horas del pasado 31 de agosto una patrulla de la Guardia Urbana dio el alto al Audi que conducía por el Paseo de Gracia. Había cometido una infracción viaria. Los agentes comprobaron que circulaba sin puntos, pues los había perdido en diciembre del año pasado. Y no puede alegar desconocimiento, porque sí lo sabía: «El acusado conducía pese a tener conocimiento de que no podía hacerlo», concluye la sentencia, en un relato que ha admitido este lunes el futbolista. Y es que a las cinco de la mañana del 9 de marzo de este año, otra patrulla le dio el alto, le advirtió de la situación en que estaba su permiso de conducir y se lo intervinieron.

El futbolista, desde junio de 2018, tenía la posibilidad de recuperar los puntos perdidos. Podría haber realizado un curso sobre sensibilización y reeducación vial, además de una prueba de conocimientos de la DGT. Pero no lo hizo. Es más, continuó poniéndose al volante de su Audi. Al menos así lo hizo el 31 de agosto cuando otra patrulla de la Urbana lo interceptó. Fue lo que desencadenó el proceso judicial que este lunes ha acabado con su condena por un delito contra la seguridad vial. Se le ha impuesto una multa de 200 euros diarios, pactada entre defensa y Fiscalía, que, ante el reconocimiento de los hechos, ha rebajado su petición de una multa inicial de 12 meses.

Otras infracciones

No es su primer incidente. Más allá de las infracciones que le hicieron perder los puntos, y de llevar a su hijo en el asiento delantero sin silla reglamentaria, en 2014 una juez le impuso 10.500 euros de multa por un altercado con un urbano. Su Audi estaba mal aparcado en la Villa Olímpica, entorpeciendo un carril. Dos agentes se acercaron para sancionar al coche, que conducía su hermano. El futbolista les espetó: «Esta multa la va a pagar tu padre».

Piqué no fue a aquel juicio, no tenía esa obligación. Pero su abogado leyó en la sala una carta del futbolista. En ella reconocía que su conducta había sido desafortunada y prometía lo que finalmente no ha cumplido: «Intentaré que no se vuelva a repetir».