Vista de uno de los edificios del proyecto
Vista de uno de los edificios del proyecto - ADRIÀ GOULA

Marina Port Vell, elegancia y eficacia

El proyecto del Port Vell gana el premio arquitectura FX Awards 2015

BARCELONAActualizado:

Al final de Vía Layetana empieza la Barcelona marítima. El Palacio de Mar, sede del Museo de Historia de Cataluña, que es el único edificio del Port Vell construido en 1881 que se conserva, tiene tiene desde hace unos meses un vecino muy moderno, elegante y funcional que ha ganado el Premio de arquitectura FX Awards 2015 en la categoría «Global Projet».

Oscar Blasco y Sergi Carulla son los arquitectos que se han encargado del proyecto de remodelación de la marina rebautizada como OneOcean Port Vell. El resultado son dos edificios y el paisaje del muelle. «Teníamos que distribuir las construcciones sin que dieran la nota y buscar una solución para la fuerte radiación solar», destaca Óscar Blasco que reconoce que todos los usuarios de la marina están muy contentos con las instalaciones.

El visitante queda prendado por una celosía de hormigón que es la solución perfecta para filtrar el sol mediterráneo y para parar el viento. «Nos hemos inspirado en las redes que utilizan los pescadores», desvela Blasco.

Forma triangular

El edificio de servicios, que cuenta con un pequeño gimnasio, lavandería, oficinas, salas polivalentes y espacios de descanso para las tripulaciones, tiene dos plantas. «Es un edificio triangular lo que dificulta la distribución de los espacios pero hemos conseguido una armonía entre las diferentes áreas y que sea muy luminoso», explica Blasco sin olvidar algunos detalles como la moqueta de vinilo que hace muy acogedor el suelo del segundo piso.

Más llamativa es la segunda construcción que conserva la celosía pero que sorprende en su interior por su exuberante ambientación que acoge el OneOcean Club con un restaurante y una coctelería. «En este edificio lo único que está cerrado es la cocina y la zona de almacenamiento, el resto está completamente abierto al mar», subraya Blasco desde su interior.

Esta reordenación de la marina de Port Vell se puede admirar muy bien desde la terraza del Museo de Historia de Cataluña. Los usuarios de estas dependencias disfrutan del buen hacer de este equipo de arquitectos que debuta en tema de puertos pero que sin duda ha acertado con este proyecto integrador de las dependencias con los ciento cuarenta y ocho amarres.