Imagen de las colas puntuales que se registraron el viernes, durante la primera jornada de huelga
Imagen de las colas puntuales que se registraron el viernes, durante la primera jornada de huelga - PEP DALMAU
BARCELONA

Normalidad en el segundo día de huelga en los controles de seguridad de El Prat

Los empleados denuncian que los paros están siendo un fracaso porque con los servicios mínimos «abusivos» hoy trabajan más vigilantes que una jornada normal

A. C.
BarcelonaActualizado:

Situación similar a la del viernes. La mañana de la segunda jornada de huelga de los vigilantes del Aeropuerto de Barcelona ha empezado con fluidez en los filtros de seguridad y sin aglomeración de pasajeros. Así, sobre las 9.00 horas han registrado, por ejemplo, tiempos de espera de entre 5 y 10 minutos en las terminales 1 y 2, en línea con lo esperado para un sábado de agosto, han explicado a Ep fuentes de Aena.

Un poco más tarde se han registrado esperas puntuales de 20 minutos, también normales teniendo en cuenta la alta afluencia de un día de verano como este sábado. Sí que se ha notado, eso sí, que los pasajeros han llegado con mucha antelación, lo que deja estampas de terminales muy llenas de usuarios.

Este sábado se prevé que unos 160.000 usuarios pasen por las instalaciones barcelonesas, que en estos días viven su época de mayor actividad del año. Aena confía en que la jornada siga sin mayores complicaciones y sin afectación para los pasajeros.

Un fracaso de huelga

Los 500 trabajadores de Trablisa que están convocados a la huelga siguen con su protesta indefinida y de 24 horas para exigir mejoras laborales y salariales, como un plus de un euro por hora trabajada para compensar la sobrecarga de trabajo. Se mantienen los servicios mínimos del 90%, unas exigencias que tienen indignados a los empleados por considerarlos "abusivos".

Los trabajadores han denunciado este sábado que la huelga estaba siendo un fracaso ya que los servicios mínimos desmesurados han conllevado que en El Prat se vean más empleados hoy en los controles que un día normal, sin protestas laborales.

La antelación con la que estos acudieron ayer a El Prat ayudó a minimizar los problemas. Muchos de los usuarios recordaban el episodio que se vivió hace dos años, cuando entonces los empleados de Eulen colapsaron las instalaciones.