Un grupo de turistas chinos
Un grupo de turistas chinos - EFE

Esperando al turista chino

Un estudio constata que Cataluña podría ingresar 5.000 millones más potenciando el turismo de calidad

BarcelonaActualizado:

La captación de turismo de calidad, y especialmente el que procede de Asia, es una gran oportunidad para Barcelona. Conseguir que Cataluña reciba al año 2,5 millones más de viajeros de largo radio -pasando de los 5 millones a los 7,5- es altamente factible con esfuerzo colectivo y supondría un boom de ingresos para el territorio, de unos 5.000 millones de euros anuales.

«Existe un amplio recorrido para Barcelona y Cataluña en la captación de viajeros de calidad», defiende el The Shopping & Quality Tourism Institute, un colectivo de instituciones y empresas que, dispuestas a conseguir las herramientas para cautivar a más visitantes, han preparado para el 8 y 9 de abril el «Summit Barcelona: Turismo de Calidad vs. Masificación». Tras el evento están, entre otros, el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, CaixaBank, Agbar, UnionPay, Global Blue y AENA, arropados también por el Área Metropolitana de Barcelona, Renfe, FGC y Barcelona Turisme.

Reyes del «tax free»

Sobre la mesa tienen más cifras, que presentaron ayer, y que ponen en valor el visitante de calidad: en 2018, fueron el 26 % del total de turistas y dejaron un gasto de 10.033 millones de euros, el 49 % de los ingresos de los extranjeros. Entre ellos destacan los llegados de China que, además de venir atraídos por cultura, arte, clima y gastronomía, los escogen como destino de shopping. Prueba de ello es que, según datos de Global Blue, lideran las ventas tax free en territorio catalán: copan el 33 % del total, seguidos a distancia por rusos (7 %) y argentinos (7 %).

Su gasto diario de 273 euros -frente a los 133 euros de los alemanes o 127 de los ingleses e italianos, por ejemplo- y el hecho de que vengan a Europa para un viaje largo y de más de un destino convierten su aterrizaje en crucial. «París y Londres son escalas seguras y nosotros tenemos que espabilar para convertirnos en el tercer sitio», asegura Isabel Atkinson, la directora ejecutiva del Summit.

A pesar de estos atractivos, el tejido económico detecta tareas pendientes en varios ámbitos, como la urgente agilización de visados. Mientras que en España los viajeros chinos tardan una media de 10-15 días para conseguirlo, en Italia cuestan 5 días laborables, en Francia, 3, y en Suiza, 2. Turquía, que se está despertando como potencia turística, lo resuelve de manera online en 3 minutos y otros países como Grecia, Túnez o Bielorrusia han eliminado directamente tal certificado.

Otro punto que consideran imprescindible es el trabajo conjunto para incrementar la promoción. «La competencia está trabajando intensamente en ello», incide el sector. Ejemplo de ello es el Reino Unido, que promociona conjuntamente sus tres grandes ciudades -Londres, Manchester y Birmingham- en China, India y el Golfo Pérsico; Argentina y Brasil, que van a la una en la promoción de las Cataratas de Iguazú; o Túnez, que con su campaña ha conseguido que los turistas chinos se incrementen en un 240 %.

No menos importante ven, entre otros aspectos, aumentar nuevas conexiones aéreas para facilitar la llegada de estos viajeros sin necesidad de escalas o seguir con las mejoras en la devolución del IVA a turistas. Todo ello para cautivar más al turista de calidad, el que «estimula el comercio» e «implica a todo un ecosistema, por la capilaridad de su impacto económico y social».

Con todo, los organizadores del evento rehuyen criticar el turismo de low cost y defienden que la llegada de visitantes puede hacerse sin provocar una masificación. Todo ello será debatido ampliamente en el próximo Summit, que contará, entre otros, con ponencias con representantes de las administraciones.