Imagen facilitada por los Mossos
Imagen facilitada por los Mossos - ABC

El ADN en una colilla desvela por primera vez en Cataluña al autor de un incendio

El hombre, cuyo cigarrillo originó un fuego que quemó 105 hectáreas el pasado verano cerca de Manresa (Barcelona), ha sido detenido

BarcelonaActualizado:

Gracias a una intensa pero minuciosa investigación, los Mossos d’Esquadra han podido identificar a un vecino que acabó provocando un gran incendio por una colilla, en el primer caso en Cataluña en el que el autor es descubierto gracias a los restos de ADN que contenía el cigarrillo. En el resto de España ya se había cerrado alguna investigación tras una investigación genética.

El hombre, vecino de 66 años de Manresa (Barcelona) y sin antecedentes, ha sido denunciado penalmente por un delito de incendio forestal y tendrá que comparecer ante el juez de Instrucción de Manresa próximamente, donde podría exponerse a penas incluso de encarcelamiento. Los agentes descartan que sea un pirómano.

El incendio, recordó la policía catalana ayer en un comunicado, tuvo lugar el 22 de junio de 2017 y llegó a quemar un total de 105 hectáreas, correspondientes a campos de cereales y terrenos forestales, en los términos municipales de Manresa y Sant Fruitós de Bages. Apesar de que no hubo heridos, el fuego sí obligó a cortar temporalmente vías como el Eix Transversal y a desalojar preventivamente a 700 personas que vivían en la urbanización de la Rosaleda, en Sant Fruitós, y también a los clientes de un camping de la zona.

No intencionado

Desde un primer momento, las investigaciones de los Agentes Rurales y a posteriori de los Mossos determinaron que la causa del fuego había sido con toda probabilidad la colilla de un cigarrillo que habían localizado en el margen de un camino rural que unía Viladordís con Manresa. Todo indicaba en un primer momento que el incendio no había sido intencionado, sino que debió deberse a una imprudencia o negligencia al tirar alguien un cigarrillo sin estar bien apagado.

La Unidad Central del Laboratorio Biológico estuvo trabajando intensamente para dar con posibles sospechosos y gracias a las cámaras de videovigilancia en la zona y a varios testimonios se pudo llegar al hombre ahora denunciado. Entonces, en un primer momento se comparó el cigarrillo encontrado en el lugar del incendio con otro de él y al ver que el ADN coincidía se le acabó solicitando una prueba formal de ADN bajo orden judicial, según detallan fuentes policiales a ABC.

«Es una negligencia, pero se pagará»

El exhaustivo seguimiento análisis que las muestras coincidían plenamente y por este motivo los Mossos han denunciado al presunto autor del incendio en el juzgado. «Fue una negligencia grave, y las negligencias se pagan caras y este será uno de estos casos», comentó ayer Eduard Conca, el jefe de la policía catalana en el área del Bages.

Los Mossos hacen énfasis en que se trata del primer caso en Cataluña en el que los restos biológicos de la colilla permiten identificar al supuesto autor, que se sometió a las pruebas del ADN para cotejarlos con los del cigarrillo. «Teníamos perfiles genéticos del inicio de un incendio forestal pero hasta ahora no lo habíamos podido cotejar con la autoría», destacaba Conca.

Fuentes de los Agentes Rurales especificaban que entre 2013 y 2017 se tiene constancia de 146 incendios provocados por colillas en Cataluña, pero hasta ahora no se había podido imputar a nadie este tipo de negligencia.