Matemáticas, física y fotónica se fusionan en la exposición «Espejos, dentro y fuera de la realidad»
Matemáticas, física y fotónica se fusionan en la exposición «Espejos, dentro y fuera de la realidad» - Efe

La ciencia oculta de los espejos sale a la luz en Cosmocaixa

Una exposición explora diferentes conceptos y valores matemáticos a través del espejo

BarcelonaActualizado:

Las facetas de la realidad, la óptica que le aplicamos y cómo interactuamos con ella pueden dar lugar a debates que ahonden tanto en la filosofía como en las matemáticas. Esta última disciplina es la protagonista de «Espejos, dentro y fuera de la realidad», exposición que invita a experimentar y reflexionar en el CosmoCaixa de Barcelona. La muestra explora diferentes conceptos y valores matemáticos a través de un objeto cotidiano y aparentemente muy sencillo: el espejo.

«A través de un único objeto se puede explicar un fenómeno con sus diversas teorías completas», explicó ayer el director del área de divulgación científica de CosmoCaixa, Jordi Portabella. La voluntad de la muestra, añadió la directora general adjunta de la Fundación La Caixa, Elisa Durán, es «potenciar el conocimiento de las matemáticas» mediante una de las mejores formas de aprendizaje. Esto es: «fijando los conceptos a través de las emociones lúdicas».

Cruzar la puerta de la exposición es como atravesar el espejo de la Alicia de Lewis Carroll, escritor que acompaña la muestra con su faceta de matemático. Dentro, los espejos nos cuestionan la realidad y la existencia de lo que vemos y también de lo que nuestra vista nos oculta. Uno de estos cristales reflectantes desafía la dirección en la que creemos que estamos caminando. Otro con forma convexa hace perceptibles para el ojo humano el gas y el calor gracias a la luz. Se plantea así el debate de cuál es la realidad; la que vemos en el espejo o la que percibimos con la mirada neutra.

Un agujero cuyas paredes son reflectantes dibuja una complejísima estructura poliédrica si se le coloca una pieza de madera dentro, ejercicio que se puede experimentar con el propio cuerpo en una pequeña sala también totalmente recubierta de espejos y que reproduce la imagen de la persona hasta el infinito desde todos los ángulos.

La exposición explica que la existencia de los espejos supuso un impulso sumamente importante para la ciencia desde la antigüedad hasta hoy en día. Tanto es así que el viaje del hombre a la Luna se puede comprobar gracias a unos espejos retrorreflectores que se colocaron en la superficie lunar y cuyo funcionamiento se puede testar desde la exposición. Obedeciendo a su carácter que devuelve la luz que se le proyecta, es posible calcular la distancia desde nuestro planeta hasta este satélite, gracias a reflectar un láser en dicho espejo.

La preparación de la muestra supuso un gran equipo de expertos que trabajaron en ella durante tres años. Según adelantó Durán, la exposición permanecerá en Barcelona hasta el 26 de enero de 2020, para luego recorrer los espacios de la Fundación de todo el país hasta el año 2024.