Carles Navarro, director general de Basf en España
Carles Navarro, director general de Basf en España - EP

BASF invertirá este año 62 millones para modernizar sus instalaciones en España

El grupo químico contratará hasta 300 personas para el centro digital global ubicado en Madrid

BarcelonaActualizado:

La compañía alemana BASF ha anunciado en Barcelona que invertirá en España 62 millones de euros durante 2019, lo que supone un incremento de más del 25% respecto al año pasado y la cantidad más importante de la década. La inversión se dedicará en exclusiva a mejoras medioambientales y de seguridad de los procesos, así como la digitalización y mantenimiento de las ocho plantas que el grupo químico tiene en nuestro país, lo que supone reforzar su apuesta por España. Más de la mitad de esa inversión se destinará a la planta de Tarragona al tratarse del complejo con más infraestructura.

El director general de BASF en España, Carles Navarro, ha revelado también que la compañía prevé contratar hasta 300 personas en los próximos dos o tres años para trabajar en el centro digital global que la multinacional acaba de abrir en Madrid, donde en la actualidad trabajan ya 24 personas. El centro mundial desarrollará soluciones digitales innovadoras para los clientes y las plantas de BASF en todo el mundo. La ubicación de este centro ha sido una victoria de BASF España, que competía con otros emplazamientos en otros países donde está presente la multinacional.

El grupo BASF obtuvo el año pasado en España un récord de ventas, al alcanzar 1.358 millones, lo que supone un incremento del 4% respecto al anterior ejercicio, que también fue de récord (1.301 millones). Navarro ha informado que los buenos resultados se sostienen sobre un 2% de mayor volumen de ventas y otro 2% en aumento de precios. El directivo se ha mostrado moderadamente optimista de cara al presente ejercicio, después de haberse recuperado las ventas en el primer trimestre de 2019 y tras un final del ejercicio pasado en el que se redujo la demanda, por ejemplo, en la importante industria del automóvil.

Incremento agrícola

El aumento de volúmenes ha sido “notorio” en el segmento de soluciones agrícolas, cuyo negocio tradicional ha crecido por encima de mercado, entre otras razones, por el efecto de la adquisición de la división de semillas hortícolas Nunhems, comprado a Bayer el pasado mes de agosto. También ha sido “óptimo” el comportamiento del negocio de catalizadores, y el de químicos para la construcción, que se recupera por encima del mercado por tercer año. El segmento de productos petroquímicos también se ha recuperado.

BASF espera que la economía global crezca este año en un 2,8%, lo que supone una ralentización frente al crecimiento del 3,2% de 2018. En la Unión Europea, la compañía prevé un crecimiento más débil tanto de la demanda doméstica como de la demanda de exportaciones a países terceros. En materia medioambiental, BASF se ha comprometido a mantener les emisiones de gases de efecto invernadero en los mismos niveles de 2018 hasta el 2030. Un objetivo que incluye planificar mayores inversiones y mejorar la gestión, eficiencia e integración de sus plantas y adquirir mayor proporción de energías renovables. En ese sentido, el grupo químico afirma haber reducido sus emisiones de gases invernaderos en un 50% en términos absolutos comparados con los niveles de 1990, a pesar de haber doblado el volumen de producción en este mismo periodo.

Reciclaje de plásticos

BASF también está innovando en el ámbito del reciclaje de residuos plásticos. Una de las líneas de investigación incluye ChemCyling, reciclaje químico de plásticos mixtos o sin limpiar. Según la región, estos residuos suelen enviarse a un vertedero o se incineran con vistas a la recuperación energética. Sin embargo, a través del reciclaje químico estos plásticos pueden usarse para producir aceites o gas de síntesis. Las materias primas recicladas resultantes se pueden utilizar en la producción de productos químicos y reemplazar parcialmente los recursos fósiles.

BASF está trabajando actualmente en el proyecto piloto ChemCycling en Alemania. BASF se ha asociado con socios y clientes a lo largo de toda la cadena de valor para establecer un modelo circular que funcione