El arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol
El arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol - ABC

El arzobispo de Tarragona renuncia en pleno escándalo de supuestos abusos

El Papa Francisco tiene en sus manos el futuro del prelado, que puede retirarse al cumplir hoy 75 años

Barcelona Actualizado: Guardar
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La Iglesia catalana lleva días sacudida por sucesivas informaciones acerca de casos de supuestos abusos a menores que han afectado a parroquias de pueblos, colegios religiosos y hasta a la venerada Abadía de Montserrat, punto de peregrinación mariana y feudo del catalanismo eclesiástico. A lo largo de esta semana, dos sacerdotes dependientes de la archidiócesis de Tarragona se han visto salpicados por informaciones que los señalaban como presuntos autores de abusos en sus respectivas comunidades. Ambos dimitieron tras hablar con el responsable de la Iglesia tarraconense, Jaume Pujol.

Ayer, fue el propio Pujol quien puso su cargo a disposición del Papa Francisco, al cumplir hoy 75 años, edad a la que los prelados deben renunciar a sus diócesis tal y como prescribe el código de Derecho Canónico. Sin embargo, la decisión de Pujol -comunicada por el Arzobispado con una breve nota de prensa- no aludía a los casos de abusos que han afectado a sus subordinados, responsables de las parroquias de Arbeca, Maldà y Belianes, entre otras.

«Previendo la proximidad de la edad de jubilación, muchas veces antes de la misma se inicia el proceso de provisión de la sede que quedará vacante», se justificó la institución en un comunicado en el que se recordaba que los próximos pasos a dar están en manos del Santo Padre, quien «proveerá teniendo en cuenta todas las circunstancias», apuntaron.

Tan cierto es que los protocolos eclesiásticos prevén este tipo de renuncias por edad -que a menudo tardan años, o incluso lustros en hacerse efectivas- como que la decisión de Pujol llega tras una sonada polémica protagonizada por el prelado, quien esta semana levantó ampollas al quitar peso a los abusos cometidos por los dos párrocos dimitidos en unas declaraciones a los medios catalanes. Finalmente, se vio forzado a rectificar y acabó matizando sus palabras.

«Han podido tener sus errores y han podido tener sus faltas, pero no son tan graves como para poder decir que tienen que ser secularizados, de ninguna forma», aseveró, en un primer momento Pujol, considerado uno de los nombres más influyentes de la Iglesia catalana. Sin embargo, el arzobispo aclaró su posición unas horas después en un comunicado. «Cualquier actuación de este tipo, impropia de nadie y aún más de un presbítero, me parece gravísima», señaló antes de pedir disculpas y expresar el dolor que genera en la Iglesia el sufrimiento de quienes han sufrido abusos por parte de clérigos y religiosos.

La polémica por los supuestos abusos será un tema a tratar en dos foros que la iglesia catalana celebrará en los próximos días. En primer lugar, en la cumbre de obispos catalanes que tendrá lugar el próximo lunes y martes en Tiana (Barcelona). La denominada «Conferencia Episcopal Tarraconense» agrupa a todos los obispos catalanes, entre estos, el propio arzobispo Pujol -quien tiene previsto acudir a la cita, según ha podido saber ABC- o el cardenal-arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, que se encontraba ayer en la Santa Sede cuando saltó la noticia de la renuncia del responsable de la Iglesia en Tarragona. Previsiblemente, la cita de los obisos del principado acabará con un posicionamiento común de los prelados catalanes sobre los abusos que se expresará a través de un comunciado.

Del Vaticano a Barcelona

El otro punto en el que el tema de los abusos estará presente será el debate organizado por la Unió de Religiosos de Catalunya (URC) el próximo día 19 de febrero. A este acto «interno» convocado por la entidad que agrupa a los frailes, monjas y sacerdotes catalanes asisitirá el sacerdote catalán Jordi Bertomeu, hombre clave en el Vaticano en la lucha contra la pederastia.

El acto estaba previsto desde noviembre pero Bertomeu llega en un momento crítico en el que el goteo de nuevos casos de abusos es constante. Ayer mismo se conoció el noveno caso de abusos protagonizado por el monje de Montserrat Andreu Soler. En esta ocasión la víctima fue un joven de 19 años. Bertomeu fue nombrado oficial disciplinar de la Congregación para la Doctrina de la Fe en 2012 y el año pasado fue enviado por el Vaticano a Chile para indagar en los escándalos de abusos sexuales que azotan la iglesia de ese país desde hace años.