Unas 200 imágenes de maestros de la fotografía como August Sander, Richard Avedon o Seydou Keyta, entre otros integran la exposición «Estructuras de Identidad»
Unas 200 imágenes de maestros de la fotografía como August Sander, Richard Avedon o Seydou Keyta, entre otros integran la exposición «Estructuras de Identidad» - Efe

Richard Avedon, August Sander y la evolución del retrato como espejo de la identidad

La Fundación Foto Colectania exhibe doscientas fotografías de la Walther Collection

D. M.
BarcelonaActualizado:

Estamos en los Estados Unidos de mediados de los setenta y, de pronto, saltamos a la Alemania de los años veinte. O el Malí de los cuarenta. O al Japón nuclear de principios de esta misma década. O, en fin, a cualquier rincón del planeta en el que la fotografía en general y el retrato en particular se utilizó (y aún se utiliza) como mecanismo para «afirmar o enjuiciar estereotipos sociales sobre el el género, la clase social y la nacionalidad».

Y ahí caben lo mismo las retratos políticos de Richard Avedon que los rostros de agricultores, estudiantes y burgueses que inmortalizó August Sander y los elementos culturales de Nigeria capturados por JD Okhai Ojeikere. «Hablamos de cómo los fotógrafos de culturas diferentes se han planteado el tema de la identidad a través de la fotografía», destaca Pepe Font de Mora, director de la Fundación Foto Colectania.

Es precisamente en la sala barcelonesa donde puede verse, hasta el 17 de febrero, la exposición «Estructuras de identidad», una viaje a través de la evolución del retrato que, por primer vez, acerca a España fondos de la prestigiosa fundación The Walther Collection. En concreto, la muestra reúne cerca de 200 retratos realizados entre 1840 y la actualidad y presta especial atención a zonas geográficas poco representadas en este tipo de exposiciones.

Serie de autorretratos de Zhang Huan
Serie de autorretratos de Zhang Huan - Efe

«No queríamos mirar la fotografía desde el punto de vista occidental, queríamos hacer lo contrario: poner el foco en las regiones y áreas en que no se habían hecho muestras», apunta Font de Mora. El resultado es una exposición en la que la fotografía y el videoarte africano, chino y japonés comparte protagonismo con el trabajo de Avedon, Sander Seydou Keita y la que daguerrotipos, álbumes familiares y retratos de delincuentes sientan las bases del retrato moderno.

«Se creyó que la fotografía podía reproducir la realidad sin haberla de procesar, se pensó que las fotografías eran espejos que reflejaban del todo la realidad», apunta la directora de The Walther Collection, Daniela Baumann. En este sentido, añade, la fotografía también se utilizó como «una herramienta social, de vigilancia social, algunos incluso la usaron para marcar las diferentes categorías sociales y la existencia de las razas».

Ahí están, por ejemplo, los «Rostros de nuestro tiempo» de Sander alimentando los arquetipos de la Alemania de principios del siglo XX; la uniformidad racial de la serie «La familia» que Avedon realizó por encargo de «Rolling Stone»; los peinados femeninos que retrató J.D. Okhai Ojeikere para encapsular los elementos culturales de su país; o la serie de autorretratos la que el chino Zhang Huan «se interroga muy claramente sobre la identidad, sobre quién es él y cómo se puede expresar».