Un momento de la obra de Rossini
Un momento de la obra de Rossini - JAVIER DEL REAL
CULTURA

El Liceu rinde homenaje a las víctimas del terrorismo

El Gran Teatre levanta el telón con «Il viaggio a Reims» en homenaje a las víctimas de los atentados de La Rambla y Cambrils

BARCELONAActualizado:

Los trabajadores del Gran Teatre del Liceu quedaron muy impactados por el atentado terrorista de La Rambla del pasado 17-A:la mortífera furgoneta se detuvo con su rastro de muerte a pocos metros del coliseo, espacio que sirvió de refugio y acogida a los heridos. A las víctimas de esa tragedia están dedicadas las siete funciones de «Il viaggio a Reims, ossia L’Albergo del Giglio d’Oro», de Rossini (1825), título que levanta el telón de su temporada lírica entre el 13 y el 20 de septiembre. Con poca acción y muchísimos intérpretes en escena –más de una docena de solistas–, esta poco divulgada joya rossiniana regresa al Liceu en un montaje que Emilio Sagi estrenara en 2001 en el Rossini Opera Festival de Pésaro (Italia), producción que ya ha recalado en muchos coliseos, incluido el Real de Madrid. La obra, con dos repartos, reunirá en Barcelona a una pléyade de consagradas estrellas de la lírica con una amplia muestra de la cantera juvenil integrada por varias voces ganadoras de importantes concursos internacionales.

Según Emilio Sagi, que creó su «regia» para la Academia del citado festival italiano, la propuesta estaba pensada para trabajar con jóvenes alumnos, «yendo a la esencia de la dramaturgia de la ópera, sin mucha escenografía e incluso con los mismos solistas cantando los coros». Con Giacomo Sagripanti a la batuta, la ópera –que en el Liceu solo se ha interpretado en 2003, en el debut operístico del director teatral Sergi Belbel– cuenta la historia de una serie de personajes de diferentes nacionalidades que esperan en Reims transporte para acudir a la coronación del rey Carlos X de Francia. «Metí a los personajes en un spa y al final parece que nadie se marcha», continúa Sagi. El director asturiano pretende «describir de una manera muy simple a estos personajes que representan los estereotipos que en la época de Rossini había sobre los europeos: el alemán súper ordenado; el francés ligón; el ruso, un hombre cabal; la condesa polaca, excéntrica y chiflada, etcétera». En el Liceu darán vida a los personajes artistas de la talla de Carlos Chausson, Lawrence Brownlee, Irina Lungu, Maite Beaumont, Pietro Spagnoli, Sabina Puértolas, Manel Esteve o Roberto Tagliavini junto a los ascendentes Adriana González, Carles Pachón, Leonor Bonilla, Ruth Iniesta o Levy Sekgapane, «también con la idea de que el cantante joven aprenda de la experiencia del artista consagrado», apunta la directora artística del Liceu, Christina Scheppelmann.

Según un comunicado del Gran Teatre, la obra estará dedicada a las víctimas del terrorismo y a sus familias porque «reivindicamos la paz mundial con las artes y la música como símbolo de futuro y esperanza».