Detalle de uno de los apartados de la exposición
Detalle de uno de los apartados de la exposición - LACAIXA

Historia de la ópera a través de ocho ciudades

Caixaforum se adentra en el género con la muestra «Opera:pasión, poder y política»

Barcelona Actualizado: Guardar
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Una refinada vajilla veneciana de principios del siglo XVII da la bienvenida a la exposición «Ópera: pasión, poder y política» que a partir de hoy se puede visitar en el CaixaForum de Barcelona. Al mismo tiempo, por los auriculares que acompañan al visitante en todo su trayecto, suena «Pur ti miro», uno de los más bellos dúos de amor jamás escritos, incluido en la ópera de Monteverdi «L’incoronazione di Poppea». Comienza así un recorrido por cuatrocientos años de historia de la ópera, pero también de las sociedades que la vieron crecer y desarrollarse y de sus avatares políticos. Hablando de música, es una exposición que no deja de hablar de Europa.

Así lo quiere ver su comisaria, para Kate Bailey, para la que un momento clave en este desarrollo es el siglo que transcurre entre la Venecia de Monteverdi y la gran eclosión del negocio operístico en el Londres de Händel. En la presentación, celebrada ayer, Bailey afirmó: «Es un salto enorme para la época, la ópera italiana ya ha atravesado todo el continente y es un fenómeno cultural en la capital británica».

La muestra, producida por el Victoria and Albert Museum de Londres y que se ha podido ver ya en el Caixaforum de Madrid, incluye ocho ámbitos correspondientes al estreno de ocho óperas en otras tantas ciudades. A través de estos momentos y estos lugares, se reconstruye una historia del género centrada en los diversos ambientes políticos y sociales en los que ha estado presente. A las ya citadas Venecia y Londres se añaden la Viena imperial de Mozart, el Milan del «Nabucco» de Verdi -su obra de más carga política- y el París que vivió el estreno del «Tannhäuser» de Wagner.

Un vistante fotografía la exposición
Un vistante fotografía la exposición - LACAIXA

Barcelona está presente gracias a la colaboración del Gran Teatre del Liceu en la exposición. Como momento destacado se ha escogido el estreno de «Pepita Jiménez», de Isaac Albéniz, en 1896, reflejo de la estética innovadora del modernismo. Para la comisaria, se trata de un apartado especialmente interesante, que no pudo verse en Londres y que ilustra cómo la burguesía es capaz de impulsar todo un teatro de ópera de referencia a nivel europeo, en un caso que calificó de «único». Tras Barcelona, cierran la exposición el Dresde en el que Strauss estrenó su polémica «Salomé» y el Leningrado natal de Shostakovich, donde se vio por vez primera «Lady Macbeth del distrito de Mtsenk». De la vajilla veneciana a los destrozos del siglo XX en un recorrido que «quiere transportarnos a través de la música a las ciudades y los momentos clave para esta forma de arte siempre impresionante e innovadora», según Bailey.

Nuevos públicos

La directora general adjunta de la Fundación Bancaria La Caixa, Elisa Durán, se mostró confiada que esta exposición contribuirá a «romper la brecha» y atraer a la ópera nuevos públicos, en la línea que se ha marcado también para los próximos años el Liceu, como recordó el presidente del patronado del Liceu, Salvador Alemany. El director del Caixaforum de Barcelona, Valentí Farràs, desgranó las actividades paralelas con las que se potenciará este objetivo, que incluyen proyecciones de óperas, conferencias y la producción de un nuevo espectáculo infantil sobre Mozart.

Además, no se descarta incorporar actividades que conmemoren figuras y momentos clave para la lírica en Barcelona, como el primer aniversario de la muerte de Montserrat Caballé, el quincuagésimo de la desaparición de Victoria de los Ángeles o los 80 del estreno póstumo en España, el 9 de diciembre de 1939, de la ópera «Goyescas», de Enrique Granados. La muestra estará abierta hasta el próximo 26 de enero.