Una escena del «Ben-Hur» de la compañía madrileña Yllana
Una escena del «Ben-Hur» de la compañía madrileña Yllana - Yllana

«Ben-Hur», con cuadrigas y a lo loco en el Teatre Coliseum de Barcelona

La compañía madrileña Yllana transforma en el mito de Hollywood en un disparatado y paródico montaje

BarcelonaActualizado:

Alocada, participativa y gozosamente paródica. Así es la versión de «Ben-Hur» que a partir de este jueves, 28, llega al Teatro Coliseum de Barcelona de la mano de la compañía madrileña Yllana después de pasar con éxito por el Festival Internacional de Teatro de Mérida, donde se estrenó el pasado 4 de julio. Una comedia de altos vuelos que, con cuadrigas y a lo loco, centrífuga el clásico de Lewis Wallace sirviéndose de «un refinado humor negro, que ofrece una curiosa reflexión sobre la verdad, el amor y la lucha de género».

La obra, firmada por Nacho Novo y dirigida por David Ottone y Juan Ramos, cuenta la historia de una compañía de teatro que pretende montar una obra sobre la conocida vida del héroe romano y en la que cada uno de sus actores se desdoblan en varios personajes. Víctor Massan encarnará al mítico personaje y Fael García hace lo propio con el amigo de este, Mesala, mientras que Agustín Jiménez representa a la autoridad romana en varias facetas.

También participan en la obra las actrices Elena Lombao y Maria Lanau, así como el actor Richard Collins-Moore, que se mete en la piel de Jesucristo, entre otros, para narrar «la historia jamás contada de Ben-Hur» y reírse de los tópicos de romanos a partir de una mezcla de «ingenio visual, ritmo, comedia y clown» y guiños a «La vida de Brian» de Monty Pyton.

El espectáculo, para todos los públicos, apuesta por el «teatromascope», un juego entre el lenguaje cinematográfico y el teatral, y que acerca la historia clásica al espectador actual y que gustará especialmente a los más jóvenes, acostumbrados a los efectos especiales y audiovisuales.

La música, detalla Ramos, es «inspiradora» para la compañía, por lo que se ha apostado por componer música original, efectos de sonido, iluminación y vestuario, todos ellos encargados de dar vida a carreras de cuadrigas y guerras de barcos en el mar. «La gente que se siente delante sabe que va a salir, en Yllana el contacto con el público no falta», añade el director sobre la vertiente participativa del espectáculo, que ha asegurado que es marca de la compañía.