Salvador Sostres - Todo irá bien

Todo esto

«Me pregunto con qué contabilidad interna, íntima, sincera, miden los presos el sufrimiento que se han causado y que han provocado a su alrededor»

Salvador Sostres
BarcelonaActualizado:

El circo de los presos en el Congreso, con sus frases para jurar el cargo y la expectación mediática. Los recursos, las actas, la cárcel. Las horas de discusiones sobre si el modo de proceder tenía que ser éste o aquél. Y yo me pregunto: ¿quién sale ganando? ¿Quién se beneficia de todo esto?

No estamos ante una situación que fuera en su momento inevitable. No estamos ante las consecuencias de un accidente, de una catástrofe natural, de un intento que parecía muy probable y al final salió mal; sino que hemos llegado al final de trayecto de un camino que los mismos que lo recorrieron sabían desde el principio dónde acabaría, aunque sólo fuera por la cantidad de veces que fueron advertidos de las consecuencias de su llamada hoja de ruta. Y si este intento les ha salido mal no ha sido por la suerte esquiva o por la contestación represiva de España sino porque sus protagonistas lo llevaron a cabo sabiendo perfectamente que no lo tenían maduro, ni mínimamente preparado, y apostaron de farol y del modo más suicida cuando todo el mundo -desde el presidente Rajoy hasta el lehendakari Urkullu- les había suplicado que no tomaran decisiones de las que no se puede regresar sin un altísimo precio colectivo, político y personal.

Y viéndoles ayer en el Congreso, e imaginando la tristeza y el dolor de sus familias, me vuelvo a preguntar quién ha salido ganando, si es que alguien ha ganado, y de qué ha servido todo esto, si es que ha servido de algo. Me pregunto con qué contabilidad interna, íntima, sincera, miden los presos el sufrimiento que se han causado y que han provocado a su alrededor. No pretendo que se rindan, ni que se humillen, ni que reconozcan en público lo que es incómodo reconocer. Sólo apelo a su humanidad, a su amor de padres y de esposos para que busquen en su corazón el verdadero origen de su sentimiento y se pregunten, aunque sólo sea en silencio, si su mentira, su simulacro, su absurda pantomima por tratar de parecer héroes, les ha merecido la pena.

Salvador SostresSalvador SostresArticulista de OpiniónSalvador Sostres