Imagen de la nueva infraestructura de juegos estrenada en un parque del distrito de Sant Andreu, sobre la que el Ayuntamiento realizará ajustes por varios defectos
Imagen de la nueva infraestructura de juegos estrenada en un parque del distrito de Sant Andreu, sobre la que el Ayuntamiento realizará ajustes por varios defectos - Ajuntament de Barcelona

El nuevo «pulpo de toboganes» de Barcelona, fuera de servicio por problemas de diseño

Las zonas infantiles recién inauguradas acaban cerradas por defectos y problemas de seguridad

BarcelonaActualizado:

El pasado viernes, el Parque de la Pegaso de Barcelona, amanecía ocupado por un pulpo gigante de acero con seis toboganes de diversas formas y recorridos. Se trata de una de las nuevas estructuras que quiere materializar este año el Ayuntamiento en su llamado «Plan del Juego en el Espacio Público», un propósito del equipo de Ada Colau para ofrecer a los niños nuevas formas de juego y de actividad física. El objetivo final de la medida es hacer de Barcelona «una ciudad plenamente jugable», como declaró recientemente la teniente de alcalde Janet Sanz en la presentación del proyecto.

Para cualquier niño con ganas de divertirse este gigantesco pulpo era una opción muy tentadora. Aparte de los múltiples toboganes por los que deslizarse había una gran cabeza decorativa. La plataforma incluye también zonas en las que trepar, espejos y, en cada ojo del pulpo, un elemento movible que actúa como un telescopio. Este pulpo es, de hecho, la primera zona de juegos de la ciudad que se ha formado a partir de un proceso participativo con escuelas de la zona. El proyecto de la infraestructura se ha planificado con la colaboración de 173 escolares de quinto y sexto de Primaria de los colegios cercanos a este espacio.

El asombro de los vecinos y los más jóvenes, sin embargo, ha durado solo unos días. Las rampas de subida arden al sol del verano y los toboganes bloquean el deslizamiento de los niños porque no resbalan. Algunos usuarios y vecinos ya han manifestado quejas por los defectos que presenta el pulpo, a los que el Ayuntamiento ha respondido con la promesa de ajustes para que la infraestructura satisfaga las expectativas de los ciudadanos. El mismo teniente de alcalde Jaume Collboni trató estos fallos como problemas de uso que «se pueden solucionar». No obstante, algunos vecinos compartieron en la red la decepción del vecinario, comentado al consistorio que «piensen las cosas antes de hacerlas» y que «no digan mentiras»:

A día de hoy, el pulpo ha sido vallado y el Ayuntamiento pide paciencia. Fuentes municipales han detallado que el fabricante del gigantesco juguete prepara una visera para proteger las rampas de subida del calor del sol, y que se plantarán árboles para cubrirlas con sombra. No obstante, las plantas no podrán colocarse hasta otoño. Y ante el problema de deslizamiento de los toboganes han asegurado que con el tiempo mejorará, ya que el tratamiento superficial del material dificulta que los niños resbalen cuando es nuevo.

Parques inseguros

Más problemas surgieron a finales de esta primavera en la zona infantil del Parque de las Glorias, uno de los primeros resultados de la remodelación de la Plaza de las Glorias Catalanas para mejorar la circulación del tráfico y convertirla en zona verde. El 6 de abril de este año, el Ayuntamiento inauguró allí una estructura con forma de colina a cuya cima podían subir los niños para tirarse por los amplios toboganes que los devolvían a la superficie. Toda una atracción que casi dos meses después, el 31 de mayo, acabó precintada y cerrada por problemas de seguridad, desilusionando a los niños de la cercana escuela Encants que cada día corrían del colegio al parque al final de la jornada. El 11 de junio, la zona infantil consiguió reabrirse después de que el Ayuntamiento sustituyera los elementos dañados.