Uno de los dieciséis quioscos que reabrirá próximamente con un nuevo proyecto
Uno de los dieciséis quioscos que reabrirá próximamente con un nuevo proyecto - Oriol Campuzano

Nueva vida para los quioscos cerrados de Barcelona

Los cubículos en desuso de la capital catalana reabrirán dando servicio al barrio y trabajo a personas discapacitadas

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El Ayuntamiento de Barcelona ha encontrado una manera de devolver a la vida los cubículos de antiguos quioscos que tanto se ven por las calles de la ciudad. El proyecto supone una doble solución: solventa este problema y ayuda con el de la bajísima tasa de personas discapacitadas empleadas.

Los miembros del Instituto Municipal de Personas con Discapacidad (IMPD) están formando desde el mes de diciembre a los encargados de los pequeños nuevos negocios que se instalarán en los quioscos en desuso, aprovechando así la oportunidad laboral que brinda la iniciativa. De momento se definen cuatro áreas diferentes de actividades a llevar a cabo: servicios de información al barrio y al turismo, servicios de micrologística (paquetería, consigna, punto wifi...), servicios de exposición, promoción y venta de productos vinculados al barrio (incluso punto de intercambio de libros, por ejemplo), y servicios medioambientales como la carga de dispositivos móviles o actividades de reciclaje.

Las 23 personas con discapacidad seleccionadas para el proyecto están recibiendo una formación que «combina varios aspectos», como explica su formador Jesús García en una entrevista concedida a ABC. Se les explica economía, el funcionamiento de una cooperativa -que es el formato con el que funcionará la iniciativa- y también se trabaja la cohesión de grupo.

Su motor: la ilusión

«Estamos todos muy emocionados con el proyecto», comentan Anna, Jep, Oriol, Mercè y Aleix, cinco de los futuros trabajadores. Todos estaban desempleados antes de ser seleccionados (aunque Mercè y Aleix ya tienen experiencia trabajando en el sector) y se muestran ahora muy ilusionados, con ganas «de aportar ideas nuevas, reinventar el negocio y empezar por fin a trabajar», explican. Tal y como apuntan, la iniciativa contribuirá de forma sustancial a la vida de barrio y a la promoción del comercio de proximidad, así como a la publicitación y apoyo a los artistas de la zona que quieran exponer o vender sus obras. A pesar de que es una iniciativa claramente enriquecedora para todos los implicados, los futuros quiosqueros comentan que están «preocupados porque ha habido personas que expresaron cierto rechazo a su presencia en los barrios». Con todo, confían en que con el tiempo los vecinos vean que, efectivamente, es un proyecto profundamente positivo para todos.

Tanto los formadores como los futuros empleados desbordan emoción y pasión por este proyecto. Montse Perala, del equipo de asesoramiento laboral, indica a este diario que la ilusión que ponen los 23 seleccionados es muy notable y esperanzadora.

La idea nació a partir de un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona acerca de los nuevos usos de los quioscos que fue trasladado al Ayuntamiento, sembrando la semilla del proyecto que ahora está en curso. Por ahora está confirmada la localización de cuatro de los quioscos que participarán en el proyecto. Están ubicados en los barrios de Sant Andreu, Nou Barris y Ciutat Vella, y comenzarán a funcionar en verano.

La inclusión laboral

Según datos oficiales, las personas discapacitadas sufren una tasa de desempleo altísima, con una temporalidad aún más elevada y un sueldo medio claramente inferior. Apenas el 36% de la población con diversidad funcional busca empleo y solo el 25% tiene uno remunerado. Globalmente, este tipo de contratos no representan más que el 1% y el sueldo que perciben está un 25% por debajo de la media.

En este proyecto del Consistorio participan 23 personas de las cuales cuatro han tenido negocios en el pasado. Además, la gran mayoría pasa de los 50 años, una edad en la que es especialmente complicado encontrar una salida laboral. Si el proyecto tiene éxito, el formato se exportará a otras ciudades y zonas del país.