Los investigadores peinaron ayer martes el bar de la Avenida Mistral, donde se había cometido el crimen
Los investigadores peinaron ayer martes el bar de la Avenida Mistral, donde se había cometido el crimen - EFE

Los Mossos no hallan vínculos de la menor con el hostelero que la mató

La joven apareció muerta en el bar en el que entró tras discutir en la calle con su novio

BarcelonaActualizado:

Por el momento, el móvil del crimen que el martes conmocionó al tranquilo barrio de Sant Antonio de Barcelona es una incógnita. Los Mossos d’Esquadra se han afanado sin éxito en las últimas horas en encontrar posibles vínculos entre la menor que –tras discutir con su novio en la calle– aquella tarde entró en el bar de la avenida Mistral, y el hostelero que supuestamente la asesinó en el interior del establecimiento.

La División de Investigación Criminal de la Policía catalana trata de averiguar por qué la chica entró en aquel local;qué ocurrió dentro y el móvil del crimen, según explicaron a ABC fuentes de la investigación. De momento, todas son incógnitas. Lo que está claro es que ni existía ni había habido ninguna relación sentimental entre asesino y víctima, según los Mossos, que por ello descartan que el crimen se pueda tipificar como violencia machista. Por lo demás, los investigadores mantienen abiertas todas las hipótesis.

Los hechos sucedieron pasadas las tres y media de la tarde del martes. La menor discutió en plena avenida Mistral con su novio, de 20 años. Ambos de nacionalidad española. Luego, la joven entró en el local, por motivos que todavía se desconocen. Según algunos testigos, el responsable del bar habría salido del establecimiento e invitado a la chica a entrar. Un rato después, el hombre, de origen magrebí, salió corriendo del local con su bicicleta, pero fue interceptado más tarde en el la calle Hospital. Fue una patrulla de la Guardia Urbana la que lo detuvo en la calle Hospital, en el cercano barrio del Raval, tras sorprenderles que este individuo llevara la ropa manchada de sangre. Una vez atendido, el agresor necesitó dasistencia psiquiátrica.

Mientras tanto, en los alrededores del escenario del crimen, el novio entraba en una panadería cercana y pedían que llamaran a los Mossos. Cuando los agentes de la Policía catalana llegaron al local localizaron el cadáver de la chica con una herida de marca blanca en el cuello. Los sanitarios del Sistema de Emergencias Médicas (Sem) no pudieron hacer nada para salvar la vida de la menor.