De derecha a izquierda, Dr. Joan Albanell, Dr. Ignacio Tusquets, Dr. Miguel López-Botet, Dra. Sonia Servitja y Dra. aura Muntasell
De derecha a izquierda, Dr. Joan Albanell, Dr. Ignacio Tusquets, Dr. Miguel López-Botet, Dra. Sonia Servitja y Dra. aura Muntasell - IMIM
Avances oncología

Identifican un posible marcador de resistencia al tratamiento para el cáncer mama HER2

Con una simple muestra de sangre se puede detectar este biomarcador que, en caso de ser validado, permitirá adaptar la terapia en el momento del diagnóstico

ABC
BarcelonaActualizado:

Investigadores de centros de Barcelona, Madrid y Valencia han identificado un posible marcador de resistencia al tratamiento en el cáncer de mama HER2, según ha informado en un comunicado el Hospital del Mar de Barcelona, que ha liderado el estudio.

La investigación, publicada en la revista «Cancer Immunology Research» se ha basado en el análisis de muestras de sangre de 66 pacientes y en estudios inmunogenéticos y funcionales de los linfocitos NK (Natural killer cells o células asesinas naturales), cuyo envejecimiento en las pacientes con cáncer de mama HER2 positivo puede servir para predecir el éxito o el fracaso de los tratamientos, informa Efe.

Ésta es la conclusión de un estudio liderado por investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y médicos del Hospital del Mar y en el que también han participado profesionales del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínic de Valencia, de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y del Servicio de Inmunogenética del Instituto Universitario Puerta de Hierro, también de Madrid.

Envejecimiento de los linfocitos NK

El envejecimiento de los linfocitos NK o el número de linfocitos NK CD57+ varía en cada persona de acuerdo con su edad y la influencia de factores genéticos y ambientales, como por ejemplo el número y tipo de infecciones a los que ha debido hacer frente a lo largo de su vida. Este estudio identifica el envejecimiento de los linfocitos NK como un factor que podría condicionar la eficacia del tratamiento con anticuerpos anti-HER2.

El envejecimiento de estas células se ha medido mediante la cuantificación de linfocitos NK en sangre que expresan la molécula CD57. Los resultados muestran que las pacientes que presentan un número elevado en sangre en el momento del diagnóstico tienen una mayor posibilidad de ser resistentes al tratamiento con quimioterapia y anticuerpos anti-HER2.

Estudios «in vitro»

Estas observaciones se complementan con estudios in vitro que muestran que los linfocitos NK CD57+ tienen una menor capacidad de división y, posiblemente, una menor capacidad de llegar hasta el tumor.

La doctora Aura Muntasell, primera firmante del trabajo e investigadora del Grupo de investigación en Inmunidad e Infección del IMIM, ha explicado que «hasta ahora, los fármacos en desarrollo se han centrado en potenciar la capacidad citotóxica de las células NK». «Nuestros resultados indican que también hay que tener en cuenta el envejecimiento a la hora de buscar vías para potenciar su capacidad antitumoral», ha añadido.

Por su parte, el doctor Miguel López-Botet, jefe del Servicio de Inmunología del Hospital del Mar, coordinador del Grupo en el IMIM y catedrático de la Universidad Pompeu Fabra, ha indicado que «la consideración del envejecimiento de los linfocitos NK como un factor relevante se podría extender a otras situaciones, como por ejemplo la aplicación de terapias basadas en la administración de células NK».

Afecta a 28.000 mujeres en España

El cáncer de mama HER2 es diagnosticado cada año a cerca de 28.000 mujeres en España, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), de las cuales unas 4.600 lo son en Cataluña, indican fuentes del departamento de Salud de la Generalitat.

De estos 4.600 casos, entre un 15 por ciento y un 20 por ciento son del tipo HER2 positivo, un subtipo que se caracteriza por la presencia del oncogen HER2 en las células tumorales, asociada a un curso clínico agresivo. Gracias al desarrollo de tratamientos específicos, se ha conseguido revertir este mal pronóstico en todas las fases de la enfermedad.

«Quedan, sin embargo, retos importantes relacionados con la mejora de la personalización del tratamiento, conocer mecanismos de resistencia 'de novo' y adquirida, y desarrollar nuevas estrategias para seguir avanzando hacia la curación», ha considerado la doctora Sònia Servitja, firmante del estudio y doctora adjunta del Servicio de Oncología Médica del Hospital del Mar.

La detección del número de linfocitos NK CD57+ se puede hacer con una pequeña muestra de sangre en el momento del diagnóstico y se podría usar para identificar a las pacientes que presentan una baja probabilidad de respuesta al tratamiento neoadyuvante, que combina la quimioterapia y los anticuerpos monoclonales.