Salvador Sostres - Todo irá bien

Esto es Puigdemont

«José Antich se ha convertido en su portavoz y Gonzalo Boye en su estratega. Los tres juntos parecen las Hermanas Catafalco interpretando a los Hermanos Dalton»

Salvador Sostres
BarcelonaActualizado:

Puigdemont ganará las elecciones europeas y se desangrará en Barcelona, como suele ganar todo lo simbólico y perder lo que realmente importa.

José Antich se ha convertido en su portavoz y Gonzalo Boye en su estratega. Los tres juntos parecen las Hermanas Catafalco interpretando a los Hermanos Dalton. Cuando Antich fue el director de La Vanguardia, se convirtió en el felpudo del PP, de Unió, de los socialistas y finalmente de Convergència mientras sucesivamente estuvieron en el poder y podían comprar su favor con dinero público. Ahora, desde su trinchera digital igualmente hipersubvencionada, se ha convertido en el caballo recela del independentismo más cínico y tramposo. A Boye le cayeron 14 años por colaborar con ETA en el secuestro de Emiliano Revilla. Fue también acusado de pertenecer al MIR, una organización de extrema izquierda chilena quería instalar un estado marxista en Chile.

Ésta es la banda del forajido, a la que hay que añadirle su servicio doméstico, en cabeza del director de El Punt Avui, Xevi Xirgo, que cobra menos que Antich y se humilla aún más, y por esto le cito en la sección del menaje; y de Jami Matamala, el amigo que le acompañó en su huida y que la semana pasada regresó a Barcelona desde Bélgica, haciéndose como el héroe de la resistencia cuando es sólo el amiguete de un prófugo que, no sólo puede entrar y salir cuando le plazca del territorio nacional, sino que el motivo de su retorno era recoger su acta como senador del Reino de España.

Cuenta Puigdemont con más empleados, que pagamos entre todos los catalanes, todos ellos dedicados a tomar el pelo a los independentistas de buena fe, apelando a sus bajas pasiones, a sus vísceras menos nobles. Ganar en Europa para no poder recoger el acta. Desangrarse en el Congreso y en Barcelona. Esto es Puigdemont: una conversación que no lleva a ninguna parte, un cadáver en vida que sabe ya llegado su momento y quiere atravesar la muerte con su inmenso cortejo.

Salvador SostresSalvador SostresArticulista de OpiniónSalvador Sostres