Una de las mezquitas de Barcelona
Una de las mezquitas de Barcelona - INÉS BAUCELLS
RELIGIÓN

Colau descarta abrir una gran mezquita en Barcelona

El Ayuntamiento impulsa un plan pionero en España para luchar contra la islamofobia y prevé infracciones para quienes insulten o acosen con cuestiones discriminatorias

BARCELONAActualizado:

Proyecto aparcado. Después de meses de rumores, el Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado esta mañana que descarta la posibilidad de crear una gran mezquita en la ciudad. El rechazo se debe a que "las propias comunidades musulmanas no lo plantearon como una gran prioridad", ha explicado el teniente de alcalde Jaume Asens.

El Consistorio había estudiado si abrir este equipamiento y finalmente ha decidido descartarlo después de hablar con los miembros de la comunidad islámica de Barcelona y de corroborar que están muy arraigados a sus barrios y que, entre sus peticiones, más que un gran oratorio está la mejora de sus centros de culto de proximidad. Estas actuaciones, por cierto, se están incrementando después de que el consistorio impulsara una línea de ayudas específicas.

Asens ha hecho este anuncio durante la presentación en rueda de prensa del nuevo plan municipal contra la islamofobia, un proyecto pionero en España con el que el Ayuntamiento prevé frenar esta discriminación. El gobierno de Ada Colau pretende fortalecer con él la cohesión social después de constatar que los delitos de odio en la ciudad van al alza, especialmente después de los últimos atentados yihadistas.

El consistorio, de hecho, lamenta que el hecho de que se hable de atentados yihadistas está fomentando de nuevo la discriminación frente a la población musulmana y que «la islamofobia representa un riesgo para la convivencia y la cohesión en las sociedades democráticas de toda Europa».

«Estamos ante un fenómeno de islamofobia rampante», ha detallado Asens, aunque «no podemos decir que sea grave». Según datos municipales, en 2015 se denunciaron 232 casos de delitos de odio en la provincia de Barcelona, un 19% más que en 2014 y casi un 40% más que en 2013. "El mejor antídoto al odio y la intolerancia es el reconocimiento de la diversidad cultural y religiosa", ha sentenciado el edil barcelonés.

28 medidas de prevención

El plan contempla 28 medidas de prevención y sensibilización que se implementarán durante los próximos 18 meses y que cuentan con un presupuesto de 102.000 euros. Entre las acciones destacan las que prevén sancionar las acciones islamofóbicas en la calle, como los insultos o acosos, casos que no serían delictivos pero que podrían denunciarse por la vía administrativa.

Así, el gobierno municipal está estudiando si actualizar la Ordenanza de Civismo e incluir en ella sanciones vinculadas a estas manifestaciones de odio cuando no lleguen a ser constituyentes de delito. "Así cuando no sean delito podrán ser tratados por la vía administrativa", ha defendido Asens.

Entre los pilares del plan también está la formación en escuelas y dentro de la administración pública sobre estas discriminaciones o el refuerzo de la Oficina para la No Discriminación, que pasará a ser el epicentro de este plan y en el que se podrá acudir por cuestiones de asesoramiento sobre los delitos y discursos de odio.