El Govern se plantea suprimir los consejos comarcales
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El Govern se plantea suprimir los consejos comarcales

La vicepresidenta Ortega planteará esta eliminación en la ley de gobiernos locales

BARCELONA Actualizado:

La necesidad de reducir gasto público aprieta. Y mucho, pues el gobierno de CiU se plantea ahora eliminar los 41 consejos comarcales para evitar duplicidades administrativas. Se da la circunstancia de que estos entes supramunicipales fueron creados por el ejecutivo de Jordi Pujol con la finalidad de ejercer un contrapoder respecto a las diputaciones, especialmente a la Barcelona, controlada por los socialistas. Su coste anual asciende a 556 millones de euros.

La vicepresidenta y consejera de Gobernación, Joana Ortega, sugiere eliminar algunos consejos comarcales en el área metropolitana de Barcelona, para evitar duplicidades administrativas, y sustituirlos por consejos de alcaldes que impliquen menos burocracia. En un artículo publicado en La Vanguardia, Ortega señala que, antes del verano, la comisión que debe redactar el anteproyecto de ley de Gobiernos Locales tendrá que elaborar un documento que diga si «todos los consejos comarcales han de prestar o no los mismos servicios».

La comisión tendrá que debatir si todos los consejos comarcales «deben existir con las mismas estructuras de ahora o si no sería mejor, por ejemplo, que fuesen sustituidas por un consejo de alcaldes que fijase los servicios que hay que prestar y que estableciese criterios para una gestión profesional».

Profesionalizar determinados puestos de mando, asegura, permitiría que estos cargos «no dependiesen de los diferentes resultados electorales». «Es absurdo —añade— que una persona de Barcelona, de Badalona, de L'Hospitalet o de Santa Coloma de Gramenet no sepa si los servicios que recibe son responsabilidad de su ayuntamiento, del consejo comarcal, de la Diputación, del área metropolitana, de la Generalitat, del gobierno del Estado o de Europa». A su juicio, «esto no puede ser. Son demasiadas administraciones. Hay que simplificar para ganar en eficacia y en eficiencia». Ortega admite que hoy los ayuntamientos destinan entre el 25% y el 30% de sus presupuestos a financiar servicios que no les son propios y que deberían ser prestados, y pagados, por la Generalitat o el Estado.