«España debe emular a Grecia y Portugal antes de que nos lo pidan»

Joaquín Trigo, director del Instituto de Estudios de la CEOE, aconseja un ERE de funcionarios y la fusión de municipios

JOAN CARLES VALERO
BARCELONA Actualizado:

El flamante director general del Instituto de Estudios Económicos (IEE) de la CEOE, Joaquín Trigo, aconsejó ayer que, «antes de que nos lo pidan», España aplique las drásticas medidas de reducción de funcionarios de Grecia y la fusión de municipios emprendida en Portugal. Para Trigo, la enorme dimensión del sector público en España y el propio Gobierno «forman parte del problema económico» en que nos encontramos, en buena parte debido «a la herencia de la cultura franquista».

En su primera intervención pública después de ser nombrado el jueves director general del «think tank» de la gran patronal española, Trigo insistió en que España «debe suprimir cosas insustanciales y chiringuitos como las empresas públicas, agencias, consejos y demás organismos que las administraciones han creado». En el Foro Empresarial FemLlobregat, Trigo defendió un paquete de 60 medidas que solucionarían en su opinión el déficit, ya que la deuda total de España de los sectores público y privado suma 3,5 veces el PIB del país.

Creación de empleo

Para el experto, el paro en España en periodos de bonanza económica es del 8%, «fruto de la herencia del franquismo que sigue viva en forma de legitimidad», sostiene. Una tasa que «mientras para nosotros es buena, para Japón o EE.UU. resulta lo peor». El panorama no mejorará a tenor de las previsiones de consenso que cifran el crecimiento español en 2012 en un 1,5%, «insuficiente para crear empleo». La dimensión del sector público es otra de las principales variables negativas. Trigo señala que mientras se ha reducido en casi 30.000 el número de empresas en España en los últimos doce años, el sector público no ha cesado de crecer mediante la creación de organismos autónomos, al pasar de 5.330 en 1999 a los más de 8.546 que existen en la actualidad. En opinión del director del IEE, no crecen los negocios en España por las dificultades de acceso a la financiación, la regulación laboral restrictiva, la burocracia ineficiente y una formación inadecuada, principalmente.

Pero también por una elevada tasa de absentismo laboral y porque en las nóminas no aparece lo que los empresarios pagan a la Seguridad Social y dejan de percibir los trabajadores, una «brecha fiscal que en proporción perjudica más a los que menos cobran».

Trigo acusó a la vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, «de incitar a los ayuntamientos a crear nuevas tasas para financiarse», y citó el caso de un ganadero que tuvo que pagar una multa por no tener en su granja juguetes para los cerdos, extremo a que obliga una normativa de la Unión Europea y que ahora es objeto de inspección recaudadora en nuestro país.

La necesidad de poner límites al sector público es el principal eje de actuación que defiende el nuevo responsable del «think tank» de la CEOE. A su juicio, deben reducirse los más de 2,6 millones de funcionarios de las distintas administraciones públicas, al tiempo que se eliminan organismos y agencias, «chiringuitos que suponen el fin de la democracia, incluso una reminiscencia de la Edad Media, pues crean la norma, inspeccionan y sancionan».

Sin embargo, Trigo manifestó sus dudas de que en España se limite el personal de las administraciones a no ser que lo imponga el directorio europeo, ya que «difícilmente se abordará la reducción del sector público desde el Congreso de los Diputados o el Parlament catalán, donde más del 70% de sus integrantes son funcionarios, y ya se sabe que resulta muy difícil que quien hace las normas vaya a ir en contra de sus intereses»