El empresariado catalán forzó el apoyo de CiU a Rajoy
Alicia Sánchez-Camacho y Artur Mas, en el Parlament - INÉS BAUCELLS

El empresariado catalán forzó el apoyo de CiU a Rajoy

El respaldo en el Congreso desbloquea el diálogo sobre el presupuesto catalán

BARCELONA Actualizado:

Obviamente no es descartable que el apoyo que CiU dio ayer a las medidas económicas del presidente Mariano Rajoy en el Congreso, tenga su recompensa en forma de inversiones —Cataluña reclama los 749 millones de euros que contempla el Estatuto— o, a más corto plazo, en forma de pacto presupuestario en el Parlamento autonómico. Pero uno de los motivos que más peso ha tenido en esa votación en las Cortes ha sido la presión de dirigentes empresariales, que en diversos encuentros con el presidente Artur Mas, le ha reprochado que su formación votara en contra de la investidura de Rajoy, después de haber secundado algunas iniciativas socialistas en la anterior legislatura.

Tras el fiasco del ejecutivo tripartito y del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, el sector empresarial y comercial catalán reclamaba un cambio que garantizara estabilidad y confianza, y que dejara en segundo plano los enfrentamientos ideológicos. Con su respaldo a las fórmulas de ajuste del PP, los nacionalistas realizan un ejercicio de responsabilidad, pero también de inversión de futuro. Tras la votación celebrada ayer, queda desbloqueado el diálogo entre populares y nacionalistas sobre los presupuestos de la Generalitat de 2012. El PP catalán, liderado por Alicia Sánchez-Camacho, había dado largas a la propuesta de reunión de CiU para hablar de las cuentas autonómicas y explorar una posible renovación del acuerdo que ya alcanzaron para el presupuesto de 2011. Un acuerdo que no se ha cumplido en su integridad, pues entre las condiciones que puso el PPC está la de reducir la mastodóntica estructura administrativa de la Generalitat —algo que todavía no se ha abordado en serio— y, sobre todo, un plan de creación de empleo. La ausencia de medidas en este sentido ha motivado que el PP solicite un pleno específico sobre las políticas de empleo del Govern.

De esta forma, los populares advierten a CiU de que no habrá un apoyo automático a los presupuestos de Artur Mas para 2012 e incluso no descartan sumarse a las propuestas de otros grupos de la oposición, como el PSC, que reclama a su vez un pleno sobre los recortes. Asimismo, el PPC ya ha avisado de que es necesario reformular las tasas sanitaria y turística que anunció CiU.

Como se sabe, el presidente catalán sigue jugando a la geometría variable. Aparentemente, porque es poco probable que los socialistas apoyen los duros ajustes de Mas, que en cambio podría recabar el apoyo de ERC, bastante entregada en este sentido.