El FMI ve la crisis en una «fase peligrosa»

El BCE avisa a Europa de que las reformas prometidas están aún «lejos de completarse»

MADRID Actualizado:

En línea con el discurso pesimista que emplea desde que accedió al cargo, la nueva directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, lanzó ayer una nueva advertencia. «Los acontecimientos de este verano indican que hemos entrado en una nueva y peligrosa fase» de la crisis y advirtió del riesgo de que la «frágil recuperación descarrile». Y diagnosticó que los principales retos que afronta ahora la economía son, por un lado, la crisis de deuda soberana en Europa. Por el otro, dijo, «la necesidad de un equilibrio fiscal» en EE.UU..

De esta forma, Lagarde se suma así al director de la Reserva Federal, Ben Bernanke, que un día antes, también en el marco de una reunión informal de banqueros en Wyoming (EE.UU.), culpó de los vaivenes actuales a las mermadas cuentas públicas a uno y otro lado del Atlántico.

Lagarde reiteró, como hizo en fechas anteriores, que sanear las arcas y al mismo tiempo impulsar la economía es un reto políticamente complicado pero necesario de afrontar. Así, la ex ministra francesa de Finanzas recomendó un «equilibrio justo» entre ambas políticas y exigió «tomar medidas urgentes y decisivas» para eliminar las sospechas de insolvencias en torno a los países y la banca.

Durante su intervención en ese foro, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, avisó a los países de la eurozona que pese al «reconocimiento de la necesidad de reformas estructurales» que han hecho, su implementación está «lejos de completarse». En este sentido, el banquero galo concretó que en el Viejo Continente pervive todavía un exceso de regulación en torno a los mercados del trabajo y los servicios. Y reclamó a las autoridades nacionales y comunitarias que eliminen esas barreras.