Las compañías ya pugnan por el reparto de la herencia
<a href="http://www.abc.es/fotos/20120131/josep-pique-1502366747716.html">Josep Piqué</a> - ignacio gil

Las compañías ya pugnan por el reparto de la herencia

Vueling, que anuncia 33 frecuencias y cinco nuevas rutas, subeen Bolsa un 25%

BARCELONA Actualizado:

El aterrizaje forzoso de Spanair tiene unos claros damnificados —trabajadores, pasajeros...— y unos aún más claros beneficiarios, las aerolíneas competidoras, principalmente Vueling y Ryanair, que ayer explicaron sus planes para intentar hacerse con la porción más grande del pastel. Por lo pronto, Vueling se apuntó ayer una subida del 25% de su cotización en Bolsa, mientras que IAG, producto de la fusión entre Iberia y British, fue el único valor del Ibex 35 que cerró en verde.

Como en aquellas familias que empiezan a discutirse por la herencia en el mismo velatorio, aunque salvando las formas eso sí, el sector adelantó ayer mismo sus planes para captar a los 11,6 millones de pasajeros que movió en España en 2011 la fenecida Spanair. Primero, hay que decirlo, llegaron las condolencias y la mano tendida de Vueling y Ryanair a los más de 2.000 trabajadores que se han quedado en la calle, a los que se les aseguró que tendrán prioridad en los procesos de selección de personal.

La aerolínea a la que más expectativas se le abren es a Vueling, que ya de entrada anunció la incorporaración de 33 nuevas frecuencias en rutas ya establecidas, además de crear cinco nuevos itinerarios: Berlín y Hamburgo desde Barcelona, y Tenerrife, Las Palmas y Lanzarote desde Bilbao. La compañía ya se ha dirigido a empresas de «leasing» para interesarse por algunos de la treintena de aparatos alquilados por Spanair.

De alguna forma, con la muerte de Spanair, Vueling, primera compañía de El Prat, quiere que se le reconozca el título honorífico de «aerolínea de Barcelona». Su consejero delegado, Álex Cruz, no escondía ayer cierto tono de reproche a las instituciones, volcadas en todos los sentidos con Spanair, a las que reclamó a partir de ahora no ayudas económicas sino «acompañamiento». El objetivo de Vueling, que preside Josep Piqué, es reforzar la conectividad de Barcelona y evitar que se convierta en un aeropuerto «low cost».

«Estúpidos políticos»

La alusión al bajo coste no era casual, ya que apenas unos minutos después el vicepresidente de Ryanair, Michael Cawley, anunciaba para las próximas semanas una sustancial ampliación de su oferta en España, sobre todo en Barcelona. La fórmula de la compañía irlandesa es sabida y ayer exigió de nuevo a Aena que rebaje las tasas aeroportuarias, artificialmente altas, aseguró, para pagar una fastuosa red de aeropuertos en España que «ninguna compañía pidió». Y un mensaje para Barcelona: que se olvide de llegar a ser alguna vez «hub» internacional.

Iberia, por su parte, anunció el incremento de frecuencias así como la asignación de aeronaves de mayor capacidad para sus vuelos entre Madrid y Barcelona, Bilbao, La Coruña, Baleares, Canarias y Copenhague.