Chacón defiende el legado de Zapatero

La candidata socialista se declara admiradora de los «indignados» del movimiento 15M

BARCELONA Actualizado:

Carme Chacón despidió ayer la campaña electoral con un acto organizado por las Juventudes Socialistas en el FAD, como intermedio de un periplo mediático que no incluyó la cadena local de Grupo Godó pero sí La Sexta,dónde la ministra de Defensa enarboló la bandera del legado de José Luis Rodríguez Zapatero, al que defendiío como «el más legitimado» para convocar el congreso del PSOE que el próximo año debe escoger a su sucesor al frente del Partido Socialista. Con la vista puesta en el día después de las elecciones, Chacón defendió a un presidente del Gobierno más cuestionado que nunca por la presión de los mercados sobre la deuda española, al que Alfredo Pérez Rubalcaba ha excluído de su campaña.

De hecho, Chacón tampoco ha protagonizado ni un sólo acto de campaña con el presidente del Gobierno, pero durante la última semana ha modulado su discurso para glosar un mitin tras otro las excelencias y los avances del PSOE en derechos como el matrimonio homosexual o la reforma de la ley del aborto.

Ayer tocó el turno a los jóvenes, a los que la candidata socialista aleccionó en el Convent dels Angels sobre la importancia de esos avances y lanzó un guiño al auditorio autoformulándose una pregunta —el acto se organizó como un coloquio entre la candidata y los jóvenes, por supuesto votantes convencidos del PSC— nada casual sobre el movimiento 15M.

Mientras centenares de jóvenes empezaban a concentrase de nuevo a unos centenares de metros del mitin socialsita Chacón defendió a los «indignados» como «un movimiento relevante porque, por lo menos al principio, fue muy espontáneo, intergeneracional e interclasista» y aseguró sentirse interpelada por las quejas de este movimiento sobre le funcionamiento de la democracia española.

El eje central del discurso fue, sin embargo, la apelación al «voto útil» contra los «recortes de la derecha», con el argumento perenne estos días en la caravana socialista de que «todavía estamos a tiempo» de darles la vuelta a las encuestas. Y con argumentos tan poco sutiles contra la abstención como la amenaza de «tener que pagar las facturas si tienes un cáncer porque han privatizado la sanidad».