El acuerdo sobre Montjuïc con el PP pone en aprietos a CiU
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El acuerdo sobre Montjuïc con el PP pone en aprietos a CiU

Ciurana aseguró ayer en comisión que no se ha determinado qué piezas regresarán a Montjuïc, y que en todo caso la decisión se tomará a partir de criterios museográficos

BARCELONA Actualizado:

El Castillo de Montjuïc sigue siendo material sensible en Barcelona, especialmente para algunos integrantes del actual gobierno municipal como su concejal de Cultura, Jaume Ciurana. Dentro del pacto de presupuestos entre CiU y PP en la capital catalana, los populares incluyeron el compromiso de que la fortaleza tendría una «exposición permanente de piezas de valor histórico, militar y artístico» que sirviese para explicar la relación del castillo con Barcelona. Lo acordado viene a ser una actualización, tras el cambio de gobierno, de lo que el PP ya pactó con el anterior Consistorio —concretamente con Ignasi Cardelús—, y que era de hecho un escaso paliativo al desastre cultural que supuso el cierre del Museo Militar. La clausura del centro, que la administración se negó a modernizar, supuso la dispersión y pérdida de una colección irregular pero con piezas de suficiente valor como para armar un nuevo museo.

El acuerdo suscrito con CiU fue presentado por el PP casi como si se tratase de la reapertura del Museo Militar, una recuperación simbólica de la fortaleza, y el grupo popular llegó a sugerir qué piezas quería que regresasen: entre ellas las pinturas de Cusachs o la colección Llobera de soldaditos de plomo, una debilidad personal de Alberto Fernández (PP).

Fernández-Ciurana

El hecho de que el PP alardease del acuerdo sulfuró al concejal Ciurana, y en los pasillos municipales éste y Fernández se levantaron la voz. Apretado por ERC e ICV, que le reprochan al soberanista concejal de Cultura haber sucumbido al PP, Ciurana aseguró ayer en comisión que no se ha determinado qué piezas regresarán a Montjuïc, y que en todo caso la decisión se tomará a partir de criterios museográficos.