Vidas rotas por la barbarie terrorista de Cataluña

El yihadismo pone el foco de sus acciones definitivamente en Europa. Cataluña es el último escenario golpeado por la crudeza del radicalismo islamista. Para justificarlo, tratan de deshumanizar a las víctimas

Actualizado:12345678910111213
  1. Francisco López (español, 57 años)

    Natural de Lanteira (Granada), fue una de las primeras víctimas mortales identificadas tras el atentado de las Ramblas.

    En los años 60, López emigró desde su localidad natal a tierras catalanas en busca de oportunidades laborales. Finalmente, se instaló en Rubí, una población cercana a Barcelona, donde regentaba una charcutería.

    En el momento del ataque terrorista paseaba por el céntrico paseo junto a su mujer (herida grave), una sobrina de esta, y sus dos hijos. Su sobrino nieto, un menor de 3 años, también sucumbió a la barbarie terrorista. Una sobrina de Francisco confirmó a las pocas horas del suceso su muerte a través de Twitter: «Ha fallecido en el acto, en el impacto, por eso no estaba en ninguna lista. Acabamos de recibir noticia no puedo seguir. Gracias», concluyó.

    Tras un pleno de carácter extraordinario, el Ayuntamiento de Lanteira decretó tres días de luto oficial en su memoria.

  2. Pepita Codina (española, 75 años)

    Es una de las seis víctimas de nacionalidad española que dejó el atentado. Codina era vecina de Sant Hipólit de Voltregà, una localidad de la comarca de Osona (Barcelona).

    Caminaba junto a su hija, Elisabeth, por la arteria de la Ciudad Condal minutos después de las 17.00 horas, momento en el que produjo el atentado reivindicado por Daesh. Elisabeth resultó herida y fue trasladada al Hospital del Mar, aunque no se teme por su vida.

    Codina era una mujer muy querida por su pueblo, que mostró su desolación al trascender la noticia. Xavier Vilamala, alcalde de Sant Hipólit de Voltregà, trasladó sus condolencias a través de Twitter.

  3. Pau Pérez (español, 34 años)

    Es el quinto español fallecido el pasado jueves, jornada en la que el terror yihadista golpeó España.

    Su muerte estuvo rodeada de múltiples incógnitas en los primeros compases de la investigación. Los Mossos no aseguraban en un principio que su muerte estuviera vinculada con el ataque que sembró el pánico en tierras catalanas. El joven falleció por heridas de arma blanca y la principal hipótesis que barajaban los investigadores es que fue el terrorista huido quien le asestó sendas puñaladas que acabaron con su vida.

    La hipótesis se confirmó finalmente durante la jornada de ayer. Pau se encontraba en la zona de ciudad universitaria aparcando su vehículo cuando el terrorista se cruzó en su camino. Abouyaaqoub depositó el cadáver de Pérez en los asientos traseros del coche con el que logró escapar.

    Nacido en Vilafranca del Penedès, era ingeniero y había sido cooperante internacional en varias ONG. Sus amigos se referían a él como una persona «afable y simpática».

  4. Bruno Gulotta (italiano, 35 años)

    Se trata de uno de los dos italianos caídos en la acometida yihadista. Residía en Legnano, una población cercana a Milán, donde era muy querido. En el momento de la tragedia estaba acompañado por su mujer y sus dos hijos, Alessandro (5 años) y Aria (7 meses), que fueron testigos de primera línea del drástico final de Bruno. «Estábamos paseando por las Ramblas. Bruno caminaba delante, de la mano de Alessandro. De improviso llegó la furgoneta. Bruno se puso delante de los niños para evitar que sufrieran daños y fue atropellado de pleno quedando con las piernas destrozadas y la cabeza ensangrentada», narró afectada su mujer.

  5. Xavi López (español, 3 años)

    Es uno de los dos menores que murieron en la matanza perpetrada por la célula yihadista de Ripoll. El pequeño, de apenas 3 años, paseaba en su carrito en el momento en que la furgoneta embistió contra la multitud que se congregaba en las Ramblas. Su tío, Francisco López, era quien lo empujaba.

    La familia no trabajaba ese día y decidieron pasar la jornada en Barcelona. Hicieron una excursión a bordo de una embarcación que recorre parte del litoral de la Ciudad Condal, comieron y, acto seguido, fueron a las Ramblas, donde se produjo el fatal desenlace.

    La noticia conmocionó a la localidad de Rubí. El bar de la estación ferroviaria, frecuentado por Xavi, quiso sumarse a las muestras de condolencia por las víctimas: «Este local permanecerá cerrado como señal de condolencia por las víctimas del atentado y especialmente por Xavi, de tres añitos, que no volverá a tomar su Cacaolat», advertía el bar.

  6. Silvina Alejandra Peryra (española/argentina, 40 años)

    Silvina ostentaba la doble nacionalidad hispano-argentina, aunque había echado raíces en la capital catalana hacía una década. Había trabajado en el popular mercado de la Boquería, a escasos metros de donde se produjo el ataque que acabó con su vida. Actualmente trabajaba por la noche limpiando las paradas del concurrido mercado. Apasionada de la cocina y los animales, los que la conocían la definen como una persona «dispuesta a ayudar a los demás».

  7. Carmen Lopardo italiana/argentina (80)

    Es la víctima mortal de mayor edad en el atentado. La historia de Carmen se remonta a la Italia rural de los años 30. Nació en 1937 en Sasso di Castalda. En 1950, viajó a Buenos Aires, donde se afincó definitivamente. Este verano decidió embarcarse en un viaje turístico que incluía una visita a Barcelona, donde acudió en solitario; una excursión de la que no regresaría debido al fatal desenlace.

  8. Jared Tucker (estadounidense, 42 años)

    Tucker disfrutaba en Barcelona del primer aniversario de su boda. El atentado lo sorprendió cuando se encontraba en busca de un baño público. Al paso de la furgoneta, su mujer se puso a salvo en el interior de un quiosco mientras que a él le perdía la pista.

    La noticia de su muerte viajó rápido al otro lado del Atlántico, donde el secretario de Estado de Estados Unidos la confirmó.

  9. Luca Russo (italiano, 25 años)

    Segundo ciudadano de nacionalidad italiana que completa la lista de 15 fallecidos que provocaron los atentados. Ávido de un futuro prometedor, el joven se había licenciado el pasado año en Ingeniería Informática en la Universidad de Padua.

    Recientemente, Luca había empezado a trabajar en una empresa de la misma provincia, en Carmignano del Brenta.

    Sus mensajes de Facebook le definen como una persona vital, ambiciosa y repleta de esperanza: «Yo soy uno de los que todavía mantienen la ilusión; si crees en un sueño, antes o después llega a realizarse», podía leerse en sus redes sociales.

    Su exitoso futuro se vio truncado por la sinrazón islamista cuando el pasado jueves caminaba por la mítica calle de las Ramblas. Junto a Luca Russo se encontraba su novia, que también se vio afectada por el ataque. La joven fue ingresada en un centro hospitalario tras resultar herida.

  10. Elke Vanbockrijck (belga, 44 años)

    «Una ciudadana belga ha fallecido en el ataque». Con estas palabras, el ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, Didier Reynders, certificaba la defución de Elke.

    Originaria de Tongeren, un municicpio cerca de la ciudad de Lieja, Elke Vanbockrijck se encontraba en Barcelona haciendo turismo con su marido -militar de profesión- y sus dos hijos, de 11 y 14 años.

    Era un viaje de placer que afrontaban con toda la ilusión de cualquier familia que va a pasar sus vacaciones a una de las ciudades más importantes de Europa. El hijo menor de la familia soñaba con visitar el Camp Nou, el campo donde juega su ídolo futbolísitico, Lionel Messi.

    Sin embargo, el radicalismo salafista de la célula de Ripoll echó por tierra la historia de esta familia, que perdió a uno de sus pilares.

  11. Ian Moore Wilson (canadiense, 78 años)

    «Compasivo, generoso, aventurero». Son los adjetivos que mejor describen a Ian Moore Wilson, un ciudadano canadiense que tuvo la mala fortuna de toparse con el furgón que sembró el pánico en las Ramblas.

    Estaba en la Ciudad Condal haciendo turismo junto a su esposa, con la que llevaba más de 50 años casado cuando aconteció la tragedia. Ella resultó herida pero logró esquivar la muerte.

    Fiona Wilson, hija de la Ian, confirmó el fallecimiento de su progenitor mediante un comunicado, en el que además agradeció el esfuerzo realizado por los servicios de emergencias para tratar de salvar la vida de su padre.

    Sus familiares siempre le recordarán por «estar siempre abierto al debate, explorar nuevos lugares y rendirse a la cerveza».

  12. Julian Cadman (australiano, 7 años)

    Es otro de los menores que perdió la vida en Cataluña. En las primeras horas después del atentado, reinó la incertidumbre sobre el paradero de este niño australiano, Los medios difundieron su imagen ante la posible desaparición del menor, aunque lo cierto es que Julian nunca había desaparecido. Los Mossos confirmaron que Julian se encontraba en la lista de heridos y fallecidos. Tras recibir la noticia, su padre puso rumbo a Barcelona, donde identificó finalmente a su hijo fallecido.

    El pequeño paseaba por la mítica avenida junto a su madre, herida grave -aunque estable- después de que ambos acudieran a la ciudad para asistir a una boda.

  13. Ana María Suárez (española, 67 años)

    Fue la única víctima mortal del ataque a Cambrils (Tarragona). Era natural de Zaragoza y se encontraba de vacaciones en la Costa Dorada catalana, cuando se vio sorprendida por la ofensiva yihadista en la localidad costera de Cambrils.

    Ana María falleció el viernes en el Hospital Joan XXIII de Tarragona, como consecuencia de las heridas tras ser apuñalada por uno de los atacantes.

    El marido de Suárez, Roque Oriol, y su hermana, Alicia, también se vieron implicados en la embestida yihadista, aunque lograron salvar sus vidas pese a resultar heridos.

    La Casa Real se mostró afectada por su pérdida: «Nuestro afecto para la familia de Ana María Suárez», expresó en su cuenta oficial de Twitter.